Thursday, June 20, 2019

The Heart in Poems: Giuseppe Ungaretti (V)



ALTRA VOCE

Più nulla gli si può nel cuore smuovere,

Più nel suo cuore nulla
Se non acri sorprese del ricordo

In una carne logora?

Traducción de Luis Muñoz

OTRA VOZ

Nada más le remueve el corazón,

¿nada más en el corazón
sino amargas sorpresas del recuerdo

en una carne exhausta?

En El cuaderno del viejo (2000)

Saturday, June 1, 2019

The Heart in Poems: Olga Novo (III)


FONTE CALADA

Porque tes hipoacusia les só os deuses silenciosos
os teus tímpanos de paz só escoitan frecuencias puras
e os decibelios minúsculos do meu corazón contrito
cando subo ao pracer buscar sede pra a auga.
Porque
falo pra ti desidero principio dos tempos
coma unha fonte calada.

En Feliz Idade (2019)

The Heart in Poems: Lois Pereiro (IV)




"Mi corazón está con el que un día,
quitado el brillo breve,  retirada la gracia
que hasta allí le alentó,
en bajamar hostil todo cuanto nos hace
dulce la realidad, leve la vida, adorable la luz,
saber decir: 'no importa'."

Carlos Bousoño
Corazón partidario

V

¿Que lle podo ofrecer a quen me intente?:
días contados de paixón inerte
e amor eterno sempre compartido
coa debela obrigada a unha existencia
amortizada en pagos usurarios
conjugando os verbos vivir e amar
en primeira persoa do plural
reducidos ás formas do presente.

¿Que lle podo ofrecer a quen me intente
se son un fío solto da esperanza
tecida e destecida
por Penélope?

xuño, 95

En Poesía última de amor e enfermidade (1992-1995)

Saturday, May 25, 2019

The Heart in Poems: Giuseppe Ungaretti (IV)



PRIMA VOCE

Il cuore mi è crudele:
Ama né altrove troveresti fuoco
Nel rinnovargli strazi tanto vigile:
Lontano dal tuo amore
Soffocato da tenebra si avventa
E quando, per guardare nel suo baratro,
Arretri smemorandoti
In te gli occhi e l'agguanti,
Lo fulmina con la brama,
L'unica luce sua che dal segreto
Suo incendio può guizzare.

Traducción de Luis Muñoz

PRIMERA VOZ

El corazón es cruel conmigo:
ama, y en ninguna otra parte encontrarías fuego
tan alerta avivando sufrimientos:
lejos de tu amor,
sofocado de tiniebla, se deslumbra
y cuando, por mirar dentro de sí,
se retrae olvidándote
y lo resistes en los ojos,
lo fulmina el deseo,
la única luz suya que pueda en el secreto
hacer brillar su incendio.

En El cuaderno del viejo (2000)

Thursday, May 23, 2019

The Heart in Poems: Ingeborg Bachmann (II)



Traducción de Cecilia Dreymüller

DESPRÉNDETE, CORAZÓN

Despréndete, corazón, del árbol del tiempo,
caed, hojas, de las ramas enfriadas
que antaño abrazaron al sol,
caed, como las lágrimas caen del dilatado ojo.

Mientras de la frente bronceada del dios del campo
los bucles todavía ondean al viento el día entero,
el puño bajo la camisa ya aprieta
la herida abierta.

Por eso sé duro si el suave lomo de las nubes
una vez más se te inclina, 
no lo tengas en cuenta si el Himeto te colma
una vez más los panales.

Pues poco vale al labrador la brizna en la sequía, 
poco un verano a nuestra estirpe grandiosa.

¿Y de qué da fe tu corazón finalmente?
Silencioso y extraño,
oscila entre el hoy y el mañana,
y su latido la indica 
su caída fuera del tiempo.

En Poesía completa (2018)

Tuesday, May 21, 2019

Letters in Poems: Wisława Szymborska (VIII)



ES UNA GRAN SUERTE

Es una gran suerte
no saber del todo
en qué mundo se vive.

Sería necesario
haber vivido mucho tiempo,
decididamente más 
de lo que existe el mundo.

Elevarse por encima del cuerpo,
que nada hace mejor 
que limitar
y crear dificultades.

Por el bien de la investigación,
para la claridad de la imagen
y de las conclusiones finales
elevarse por encima del tiempo,
en el que todo se precipita y gira.

Desde esta perspectiva
adiós para siempre
a detalles y episodios.

Contar los días de la semana,
podría parecer
un acto sin sentido,

echar una carta al buzón
un capricho juvenil.

El letrero "No pisar el césped"
Un letrero loco.

En Antología poética (2015)

Sunday, May 19, 2019

Hands in Poems: Ana Rossetti (II)



RECORDATORIOS

"Fridays of my mind"

Sigo aún en la música
que mi mano en la tuya aprisionaba.
Lenta caricia era, era lento desierto,
era una larga noche donde tan sólo el tacto
fuera idioma y aviso.
Cada viernes en Mozart naufragaba.
Sigo aún en la música, sigo aún en tu piel
que en otoño amé tanto.
Las voces de los niños - agudos estiletes-
del coro de sopranos desgarraban las rosas,
los ligeros vestidos, con enloquecedora
persistencia.
Acuérdate: diciembre veintiuno.
Sigo aún tras mis párpados
inundada de música, aprendiéndote,
tantas las noches atesorando seda,
recordándote,
para en tu ausencia hacerte discernible.
No había felicidad: amor tan sólo
con su incesante ansia. Sólo un abismo había
de emociones confusas. Sólo música era.
No había felicidad en alcanzar tu boca,
-Sinfonía Patética, número seis, Chaikovski-
ni en rendir la continua vigilancia
de estallantes serpientes, cremalleras,
botón de la camisa, cinturones,
ingenuos baluartes para un hábil asedio.
No había felicidad en el asalto,
repentina intrusión a tu ternura tímida,
tan sólo exaltación, y quizás desconsuelo,
-Manuel de Falla, viernes diecinueve-
insistentes violines, quizás lluvia.
Sigo aún en la música,
sigo aún apoyada en el dulce declive
de tu hombro: viernes doce de octubre,
Concierto en Mi menor de Félix Menselssohn.
La Inacabada, Schubert, dieciséis de noviembre.
Veinticinco de enero, Mozart... Mozart...

No había felicidad, sólo música había
que en el rasgado escote de la noche
una gardenia fuera.

En Devocionario (1997)