Wednesday, August 21, 2019

Books in Books: Rialto, 11


"Yo tenía una librería en Sevilla" (p.9). Así es el elegante comienzo de Rialto, 11 de Belén RubianoUna serie de 41 episodios de unos 10 minutos cada uno en el que nos hace un retrato vívido -tierno y duro a un tiempo- de sus dos maneras de leer.

La historia pasa por una biblioteca, una imprenta, una librería (central, por supuesto), cartas manuscritas, críticas, recomendaciones e interacciones con personajes variopintos: Lectores, ladrones, niños que vienen a ver el libro de Anne Hopper, la señora de Burgos, José Luis, César Romero o un señor que monta un laboratorio fotográfico para leer en paz. Habitantes de un barrio que podría ser el nuestro y que se vería enriquecido por una librera con un gusto tan exquisito y una pizarra tan descarada como los de Belén Rubiano, la mujer que parece escribir con la misma habilidad con la que habla, en un tono cercano, con claridad fotográfica y sentido del humor. 

Esa sinceridad y candor hace que nos duelan sus caídas de  "caballo de Damasco" (p.55). Duele también el presentimiento desde la primera página de que la tela que se va tejiendo con mimo, con dedicación y buen hacer, con "episodios de los hilos invisibles" (p.138) se va a acabar desgarrando en un clímax dramático.

"Lecciones de vida", decía la propia Rubiano en la presentación en Moito Conto el pasado 8 de agosto. Lecciones de vida y "almas tan inocentes que, cuando las encuentras no sabes si...". Ay, ay.

"Se anhela lo que nunca se ha tenido y se añora lo que se tuvo y se perdió. Hay tanta buena suerte en todos los rincones del verbo añorar que si la juventud no está para arruinarte por pagar su uso, no sé para qué otra cosa puede valer. De verdad que no" (p.15) 
"A pesar de mi juventud, ya sabía que quienes habían apagado muchas más velas de cumpleaños que yo a menudo defendían con más bravura un capricho que sus verdaderas creencia, si es que las tenían" (p.23) 
"... las librerías que ahora amamos las ha inventado la soledad moderna y la necesidad imperiosa de margen comercial" (p.28) 
"Lo que ese día comprendí es que, al ir viviendo, descubres que las frases hechas son en sí mismas arquitecturas vivas que se adaptan, como una segunda piel, a una geografía real de la experiencia que antes o después es para cada alma su propio campo de exterminio" (p.64) 
"Una de las muchas lecciones que aprendí allí es que, si uno no quiere, no escarmienta nunca ni falta que hace" (p.68) 
"No es sencillo distinguir, pero se puede, entre las voluntades que se llevarán a término de las que han de quedarse en vida soñada" (p.75) 
"Porque envejecer implica, creo, entre otras muchas cosas, la necesidad de encontrar con quién estar callado y el cultivo hacendoso de dicha compañía" (p.133) 
"... cumplir lo que se promete es el camino más corto para prometer cada día menos" (p.185) 
"Es que vivir desgasta, pero no suele pulir a casi nadie, nada más" (p.236)





Para saber más, reseñas de verdad:

Tuesday, August 20, 2019

Hands in Books: La escala de los mapas


"Ninguno de los libros de este mundo
te dará la felicidad,
aunque ellos te muestran clandestinamente
el camino de regreso a ti"

Trazar con compás la línea del paralelo buscando su cruce con el meridiano y, en esa travesía del grafito,  diseñar el espacio y el tiempo propios, llenándolos de la carga ideológica que una desea. Perder la ubicación, desdibujar la ruta marcando, paradójicamente, el inicio de un periplo que lleva a la conquista de un espacio propio que ni siquiera es tal. Es la propuesta de Belén Gopegui en La escala de los mapas (1993).

Un libro esférico que es el plano de una conquista. Cardioestrategia militar precisa que no busca la muerte sino la victoria, ganando terreno con cada incursión. Liderando el campo de batalla, un personaje-imán, Sergio Prim, que marchita nuestra rosa de los vientos y nos descoloca el norte sentimental. Es un "detector de paisajes" (p.62) obsesionado por las escalas, las lindes y los números, tanto los cotidianos como los olvidados (el margín). Huye de la felicidad y del amor buscando el refugio de la invisibilidad y la nulidad, la metáfora que lo lleve a la evasión.
"Un hombre camina solo hasta llegar a perder la noción del número que marca su soledad" (p.17)  
"Yo conocía la soledad geométrica: las doscientas cincuenta y cinco calles, las seiscientas doce esquinas, los cuarenta aljibes de mi apartamento estaban solos" (p.163) 
"No sé qué hubiera podido ocurrir si el dolor fuera una cifra constante" (p.193)
Prim busca una manivela, un interruptor, una fractura, un  intersticio en el que parar, descansar y salvarse. Un hueco.

"... el hueco deber ser un estado semejante a cuando nos movemos bajo las mantas, y fuera hace frío pero en el interior de la cama, como el aire, se agita y nos roza una temperatura que es la justa, la que la sangre quiso y propició en sueños" (p.108)
Un hueco para un hombre que es un "territorio exhausto" (p.137),  "una guerrilla proscrita y sublevada" (p.15), un "alma abollada" (p.166) dañada por la intemperie, que aspira a "robar un centímetro del metro de platino, un grano de la arena del reloj" (p.155) a cualquier precio menos el justo.

Una "autarquía de repliegue" (p.25) rige las decisiones de este hombre introvertido, manantial subterráneo. Busca los fragmentos, impide el acercamiento y evita que nadie le pise la cuadrícula negra de su página, pues teme la continuidad, la rutina, el hartazgo. 

Su contrapunto es Brezo "el-amor-sin-sitio" (p.31), encontrado en una suposición, en una región de su soledad. Ella es 9 años más joven, práctica y ágil. Paciente y constante, aparece en cada evocación   -cuerpo, pasión y presencia adorada. Prim, por su parte, es más soñador que ilusionista por mucho que esperemos el truco final. Nos entretiene con sus cuadernos de evasiones, sus delirios de atravesar el mundo siguiendo un itinerario de piscinas, o con sus mitos matemáticos. Pero fracasa en su escape de la realidad, esa mala actriz ("La vida es sospechosa, conviene no creerse nada" (p.72)). Era predecible, pues en esa empresa las escalas, la latitud y la longitud no sirven como herramientas para crear la pureza de sentimiento a la que él aspira.
"Manos en retirada soy, cuerpo en retirada, separado en medio del tráfago de cuerpos, porque no me enseñaron a besar las mejillas ni a aferrar antebrazos ajenos. No sé abandonarme, ni siquiera en el deseo, ni siquiera desvaneciéndome en ti. Yo entro en el deseo y tal vez descanso, pero enseguida se enciende un cerco luminoso, un resplandor naranja e intermitente que me incita a cruzar, a correr" (p.24) 
¿O es que "tal vez toda conquista es una pérdida?" (p.160). La verdadera pérdida la sufre el lector, desorientado en las cuadrículas heridas, en los giros vertiginosos, hipnóticos del compás y la pluma de Prim/Gopegui. Quizás en el "Accesorio 127"el niño que mira al final de las vías seas tú. Solo necesitas diluirte en las curvas de nivel, en los espacios entre las palabras que ocupan las 213 páginas de La escala de los mapas.
"El amor no nos arrastra sino que nos empuja al lugar hacia donde, solos, nos acercábamos temerosamente" (p.25) 
"... querer, por más que otros afirmen lo contrario, es rendirle tributos al desconocimiento" (p.49) 
"Brezo, yo soy un hombre pequeño, pero tengo la sensación de que tú me representas en una escala todavía más pequeña, con lo cual parezco muy grande. ¿No podrías cambiarla? ¿No podrías aumentarla un poco, o mejor, aumentarla mucho, aumentarla hasta que, en tu recuerdo, yo figurase como el punto que designa a un pueblo en un mapa minúsculo, la réplica microscópica de un Sergio Prim borroso, lejano, casi inexistente?" (p.30) 
"Todo "te quiero" entraña una promesa y las promesas nos dañan, pues dividen la vida en momentos de obediencia y momentos de traición" (p.74) 
"El amor se autodestruye no para sobrevivir sino para vivirse; no a la manera del grano de trigo que cae en tierra y da la espiga, sino como el cohete que arde en el cielo, y en el arder existe y se da muerte" (p.75) 
"Pero el símbolo ajado es todo cuanto podemos palpar. Brezo, cuando la pasión termina, se repliega en objetos: prendas, regalos, cartas. Y si uno desconoce el hueco, el canal que comunica los objetos entre sí, entonces un objeto es un objeto, forma de ruina. Que mi pasión no se repliegue, amiga, que mi pasión fluya por un espacio blanco y libre de realidad, por esta ruta apaisada que voy trazando" (p.79) 
"Quererse no puede ser fundirse entonces: quererse no suele ser más que una desorganización organizada, Brezo, coincidencias" (p.155) 
"... es la vida posible y minuciosa. Pero ven y duerme cuando la tarde cae. Que no te despierte el tiempo sino que lo despiertes tú: ésta es la cámara de la música. Y luego se suceden los inviernos. Hay que seguir; conviene decorar las estancias más frías. Pero tú no te has ido. Como una manecilla fina y dorada estás conmigo, dentro de mi reloj" (p.179)

Muchas gracias, "Apatticus Finch" por esta recomendación literaria que sube al top 10. 
¡Muy agradecida! 

Monday, August 19, 2019

The Heart in Books: Mar de Lira



Si dejo elegir a mis pies
me llevan camino del mar,
me llevan camino del mar,
me llevan camino del mar.

Francisco X. Fernández Naval leva pintadas nas mans as caricias do mar. En Mar de Lira (2005),  entérraas na orela, no límite entre o seco e o mollado, unha posición privilexiada desde a que crear os versos dun espazo a un tempo intimamente persoal e vastamente universal.

"O mar de Lira é ancho
ocupa a vista toda que se abrangue ante os ollos,
(...)
No mar de Lira hai penas afogadas
mágoas secas, memorias que esqueceron
a sucesión das ondas e hoxe dormen
na sombra azul das Cabaleiras" 
(p.11)

Rapsodo experto, con precisión tensa, traza co índice as liñas dinásticas de pescadores, estirpes de homemar con nomes propios: Ignacio, María, André, Lestón, Bernaldo, Diego ou Xoanciño.

No puño recolle presadas de area enchoupadas da auga que lambe o perímetro das Lobeiras, de Forcados e do tómbolo de Fisterra.

"o mar nunca é un final,
só un rumor sen tregua"
(p.13)

"mar que só lle da sal
e calendarios enxoitos de espera"
(p.15)


Estende a man e convídanos a unha singradura emocional, a "navegar sobre a nada / (...) sobre o gume dun eco" (p.19). Unha viaxe sensorial de bucinas e faros; de andoriñas, gaivotas e golfiños - "Presencias transparentes que axiña se ausentan" (p.105) -. O aire tanto sobra como falta e o sol non sempre axuda a curar a nostalxia nin os "días de ferro ou de tristura" (p.31). A ausencia, os silencios, a nostalxia, a soidade e a morte pican coma o salitre na pel.

"Por fóra dos petóns
ninguén agarda,
só a brétema 
que ás veces rebenta nos corazóns
coma unha saudade
entre horas"
(p.25)

Nesta viaxe afectiva o poeta combina a súa voz cos sons do mar - a "vaca" de Fisterra, os ecos da borraxeira- e a rapsodia de tristura fainos devecer por enterrar de novo os pés na area. O poeta sábeo e amasa as vogais e a densidade das consoantes para darlle a calidez do abrazo, das olladas, o amor e os soños.

Porén, a estabilidade, a constancia da terra firme non é tal.

"No aparador garda a mágoa dos días navegados" 
(p.77)

"... no insomnio
deste bosque que se incendia ou nese curro de estrelas
que se apaga"
(p.81)

Rómpese a dicotomía terra-mar. A terra é variabilidade, o mar constancia e esperanza, e os nosos pés, coma os de Jorge, lévannos camiño do mar, do mar de Lira.


Para saber máis:
  • Autobiografía de Francisco X. Fernández Naval na AELG
  • Entrada en A noite branca, páxina persoal do escritor Francisco X. Fernández Naval
  • Entrevista por Xosé Iglesias na illa Lobeira

Sunday, August 18, 2019

Word Buffs (XII): Celia Pereira Porto



Celia Pereira Porto preséntase así: "Curiosidade por aprender. Paixón por compartir. Seareira da beleza.

Cando morra
gardádeme a memoria
nun campo de papoulas"


Comezou a gustarche ler...
Nalgún momento, que non podo precisar, entre a adolescencia e a xuventude.

Ti como nena ou adolescente lectora
Era tirando a rara, non tanto pola cantidade de libros que lía, como polo tipo de lecturas que me gustaban. As lecturas obrigatorias do instituto, por exemplo, gustábanme bastante: Arredor de si, que a maioría da xente odiaba, a min encantoume. Lin La Regenta nunha fin de semana, o volume duplo de Castalia. En fin, unha auténtica pervertida.

Un libro ou varios ao mesmo tempo? 
Promiscuidade literaria sempre. Alterno a lectura de moitos libros e de diverso xénero, así non me aburro nunca.

Mercar os libros ou lelos prestados?
Todo: mercalos, de novo e de vello; prestados de persoas particulares, das bibliotecas; todo vale e todo é bo, depende do momento e do libro.

Gardalos ou deixalos ir?
As dúas cousas. Antes era unha auténtica adicta a telos todos comigo. Agora son máis desprendida, gardo os que sinto como máis propios, porque me conforman, e deixo marchar moitos, por cuestións de espazo, mais tamén por compartir con outra xente e darlles así outra vida e darma tamén a min, para ter un motivo para poder falar deles.

Lugares para ler
Calquera lugar é bo, se é cómodo e non hai demasiado ruído.

A lectura – en solitario?
Soa e acompañada. Adoro falar de libros, lecturas, bibliotecas, librerías. Ás veces creo que demais e que teño á xente de confianza aburrida. No caso da miña filla adolescente teño a certeza de que é así.

Rituais lectores
Sempre cheiro os libros. Dá igual a propiedade, o momento e o lugar, e algo que fago sempre, sen saber o motivo. Aínda que ese costume me levou a aprender que o peróxido de hidróxeno, un composto químico que se emprega para branquear a pasta de celulosa, é un dos causantes do olor a novo dos libros.

Que estás lendo agora?
De poesía Calpurnias. Mulleres poetas ourensás. De narrativa, Los recuerdos del porvenir, de Elena Garro. Vivir a galope, as memorias de María Xosé Queizán. De ensaio, Pensamiento monógamo, terror poliamoroso, de Brigitte Vasallo. E seguro que algún máis. 

Que lerás despois?
Espero que moitas cousas que mesmo aínda non sei. Na listaxe prevista está Historia de Calírroe, a primeira novela de Occidente que se conserva, que vén de ser traducida ao galego pola amiga Ana Gloria Rodríguez Alonso e publicada por Rinoceronte; El arte del puzle, a última novela do ourensán José María Pérez Álvarez (Chesi); O livro branco, de Alexandre Brea Rodríguez; Mamá y yo y mamá, de Maya Angelou; Invisibles. Relatos do maltrato, de Montse Fajardo; e o que vaia aparecendo mentres tanto... 

En que momento decides deixar de ler un libro? Das segundas oportunidades?
Cando me custa poñerme con el, de forma reiterada. Si, sempre dou segundas oportunidades se se dan as circunstancias. Nunca se le dúas veces o mesmo libro porque xa somos outras persoas, polo que mesmo é probábel que me acabe enganchando a lectura co tempo. 

Que libros están na lista de "reler"?
A poesía de José Ángel Valente, María do Cebreiro, Juan Gelman, Olga Novo. O meu pecado mortal. O voto feminino e mais eu, de Clara Campoamor, que vén de ser traducido ao galego por primeira vez, por María Reimondez, e publicado por Galaxia na colección Feminismos, e do que me encarguei tamén de facer o prólogo. O Principiño.  Juan de Mairena. Residente privilexiada, de María Casares, as súas memorias, que tamén foron traducidas ao galego por Ana Belén Martínez Delgado e publicadas por Trifolium. 

Se só puideses rescatar un libro do teu andel, sería...
Esta é unha pregunta moi difícil de contestar: un só libro, dun só xénero... É case cruel. O primeiro volume das obras completas de Valente, que é o que recolle a súa poesía. 

Un libro que se che resistiu 
El otoño del patriarca, de García Márquez. Aínda está no andel esperando que chegue o seu momento.

O libro que máis regalaches

O único que queda é o amor, do mestre Agustín Fernández Paz.

Unha cita/un verso


El amor está en lo que tendemos 
(puentes, palabras ). 

El amor está en todo lo que izamos 
(risas, banderas). 

Y en lo que combatimos 
(noche, vacío) 
por verdadero amor. 

El amor está en cuanto levantamos 
(torres, promesas). 

En cuanto recogemos y sembramos 
(hijos, futuro). 

Y en las ruinas de lo que abatimos 
(desposesión, mentira) 
por verdadero amor.

De José Ángel Valente

Autores/as favoritos/as?
En galego Agustín Fernández Paz e Francisco X. Fernández Naval (Chisco). Como poetas Olga Novo, María do Cebreiro, Xulio López Válcarcel. En castelán José Ángel Valente, Javier Ortiz, Manuel Vázquez Montalbán, Ana María Matute, Carmen Martín Gaite. En catalán Montserrat Roig. En inglés Doris Lessing e Margaret Atwood. En francés Albert Camus e Annie Ernaux. En italiano Pier Paolo Pasolini. En alemán Bertolt Brecht. 

Ler en galego...
Por suposto. Sempre estou lendo algún libro en galego, sobre todo, poesía e narrativa. E tamén teño lido moita literatura infantil e xuvenil, grazas á miña filla.

Completa como che pete:
· O cómic... fai que me avergonce da pouca habilidade que teño para debuxar e que comprenda que é un fenómeno artístico total, fronte ao que estomballarse.

· O ensaio... faime aprender e ser máis crítica e sempre me obriga a lelo con lápis e papel.

· Os libros infantís e xuvenís... goceinos, máis como adulta que como nena ou moza, grazas á miña filla Amalia e, en galego, temos marabillas.

· A novela... é o xénero literario co que percorro máis quilómetros, tamén na máquina do tempo.

· A poesía... é o futuro do mundo e a miña táboa de salvación.

· O teatro... é o xénero que menos leo, aínda que me encanta velo representado.

Un recordo ou anécdota relacionados coa lectura
O día do verán do 2015 que recibín, por sorpresa, un sobre remitido por Agustín Fernández Paz, que contiña unha tarxeta malva escrita por el e o seu texto Un radiante silencio, dedicado. Despois houbo máis e gárdoo todo co maior cariño e emoción porque é un mestre, como persoa e como escritor. Mágoa que morrera tan novo, cando aínda lle quedaba tanto por vivir e escribir. 

Stephen King falaba do "constant reader", ti es unha ou hai períodos nos que prefires non ler?
Gústame ler sempre. Se hai momentos de escaseza lectora non son debidos á miña vontade, senón por causas que me son alleas. 

Les porque...
Non teño outra opción. É unha droga da que quero seguir sendo adicta.

Escribes algo? O que?
Si, escribo. Artigos, ensaio e tamén pequenas cousas, en prosa e en verso, que me veñen ás veces á cabeza, reflexións, sentimentos, que recollo nos meus cadernos e que non publico.

Escribes porque...
Me gusta aprender, investigar e divulgar, e tamén porque teño a necesidade de recoller certos pensamentos e non hai mellor maneira de dotalos de clareza.

Outra cousa que queiras contar
O agradecida que che estou, Diana Pastoriza, por ofrecerme responder a este cuestionario, porque o teu blog e a túa conta de Twitter son marabillosos espazos onde aprender e gozar da literatura e da cultura, en xeral. Xente que comparte o coñecemento e a beleza, de forma tan rigorosa como xenerosa, coma ti, é a que fai mellor este mundo. 



Monday, August 12, 2019

Words in Poems: Rosario Castellanos



PRESENCIA

Algún día lo sabré. Este cuerpo que ha sido
mi albergue, mi prisión, mi hospital, es mi tumba.

Esto que uní alrededor de un ansia,
de un dolor, de un recuerdo,
desertará buscando el agua, la hoja,
la espora original y aun lo inerte y la piedra.

Este nudo que fui (de cóleras,
traiciones, esperanzas,
vislumbres repentinos, abandonos,
hambres, gritos de miedo y desamparo
y alegría fulgiendo en las tinieblas
y palabras y amor y amor y amores)
lo cortarán los años.

Nadie verá la destrucción. Ninguno
recogerá la página inconclusa.
Entre el puñado de actos
dispersos, aventados al azar, no habrá uno
al que pongan aparte como a perla preciosa.
Y sin embargo, hermano, amante, hijo,
amigo, antepasado,
no hay soledad, no hay muerte
aunque yo olvide y aunque yo me acabe.

Hombre, donde tú estás, donde tú vives
permaneceremos todos.

Thursday, August 8, 2019

Realm of Books (VI): Re-Read



A descuberta da franquicia de librarías de segunda man Re-Read débolla en dobre partida a Nacho Rodiño e Mar Vaamonde. Neste establecemento tes a posibilidade de  mercar e vender porque, como indican no escaparate, sempre hai libros lidos e por ler.

Os prezos son fixos: un libro custa 3€, dous 5€ e cinco 10€. A estrutura dos locais é organizada  e a estética nítida, o cal facilita a labor de atopar libros do teu centro de interese. Ademais, os detalles están moi coidados, como a decoración e os marcadores, pasaportes e postais. Encántame tamén o seu proxecto solidario "Deja que tus libros vuelen" que organizan xunto coa Fundación Comparte. A través desta iniciativa, podes escoller un libro de literatura infantil/xuvenil e un destino (Ecuador, Chile ou Honduras); logo só tes que metelo nun sobre Re-Give Books e envialo por correo. Despois, pasará a formar parte dos fondos dun bibliobus que percorrerá as rúas deses países para achegar os libros aos máis pequenos.

Temos Re-Read en Galicia tanto n'A Coruña como en Santiago, aínda que as fotos que vos deixo son da primeira.













Wednesday, August 7, 2019

Word Buffs (XI): Belén Rubiano


Belén Rubiano es un regalo para el mundo. Hace un tiempo la descubrí en redes gracias a Dolores López. Belén subía fotografías de postales escritas por otros hilando historias fascinantes con su CARA A y CARA B, así como de recomendaciones de libros. Ahora nos deleita también con microrrelatos de #feriawood, estampas-prisma que son joyas, ranuras que fraccionan la luz de la vida diaria en varios colores, paseándonos por todo el espectro emocional. Y qué maravilla es, de su mano, pasar del blanco al multicolor.

Fotografía de Jorge Morrillo


Te empezó a gustar leer...
Desde que aprendí a leer. Supe que mi salvación estaría en los libros. En todos los sentidos.


Tú como niña o adolescente lectora
Prefería los libros a lo real. Solitaria, lectora, no hay más. 

¿Un libro o varios al mismo tempo?
Suelo llevar dos o tres, aunque de vez en cuando y no demasiado a menudo, uno de ellos se impone y no vuelvo a abrir los otros hasta que lo acabo. Creo que no hay mejor crítica literaria que esa: un libro que no puedes cerrar.

¿ Comprar los libros o leerlos prestados?
No me gusta nada que alguien insista en prestarme un libro. Siempre temo morirme esa misma noche y quedar como una informal.

¿Guardarlos o dejarlos ir?
Selecciono ya tanto, me conozco tan bien, que no suelo equivocarme. Libro que entra en casa es ya para quedarse. De vez en cuando saco diez o doce para hacer sitio a los nuevos, eso sí. Aunque ya no me queda mucho de lo que pueda desprenderme; mi biblioteca cada vez tiene más sentido, creo.

Lugares para leer
Todos, pero especialmente en una terraza y con un café.

La lectura - ¿en solitario?
¡Claro!

Rituales lectores
Pocos. No me gusta que el libro, el objeto, sea feo, pero puedo soportarlo si no existe una edición mejor y me interesa mucho. Tampoco me gustan los marca páginas "profesionales", prefiero cualquier ticket de compra, de transporte, la entrada de un museo... Esas cosas.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?
Creedme, un reportaje editado por Libros del K.O. que me esta gustando mucho. De T. Christian Miller y Ken Armstrong, mereció un Pulitzer en 2016. Lo empecé ayer y llevo casi la mitad. Muy bueno. Y una novela gráfica de Jean-Pierre Gibrat y Christian Durieux editada por Norma en la que quisiera quedarme a vivir: La gente honrada. Una maravilla franco-belga con librería incluida.

¿Qué leerás a continuación?
Eso no lo sé nunca. Cada día trae su propio afán lector.

¿En qué momento decides dejar de leer un libro? ¿Das segundas oportunidades?
En el momento en que sé que no me cambiará la vida. Me da igual si llevo veinte páginas o si me quedan veinte; lo cierro y se acabó. Y pocas veces doy segundas oportunidades. Cuando lo hago es más bien que pospuse su lectura la primera vez que lo dejé a medias. Consciente de que no era el momento pero sí un libro que querría leer en otro.

¿Qué libros están en la lista de “volver a leer”?
Casi todo Dickens y de corrido. Tal y como lo leí por primera vez. 

Si sólo pudieses rescatar un libro de tu estantería, sería...
Juan Belmonte, matador de toros de Manuel Chaves Nogales. Pero no querría vivir con un solo libro.

Un libro que está sobrevalorado
Historia de dos ciudades

Un libro que se te resistió
Se me resistieron Tristram Shandy y otros muchos.

Un verso
Estos versos de Wang-Wei:


Desde hace poco conozco
una profunda quietud.
Mi espíritu no se inquieta 
por nada del mundo.
La brisa que viene del
bosque de pinos hace volar 
mi bufanda.

La luna de la montaña 
brilla sobre mi arpa.
¿Me preguntáis la razón 
del éxito o del fracaso?
La canción del pescador
se hunde en el río.

Autores/as favoritos/as
La lista sería enorme, pero me gusta mucho Willa Cather. No entiendo que no sea más admirada y reconocida.

Leer en otros idiomas...
Sólo en portugués. Antes, que iba a menudo, solía comprar en el kiosco de prensa de Sagres lo que hubiera. A Gogol o a Orwell los he leído en portugués.

Completa como quieras

El cómic... Un dulce, una golosina.
El ensayo... La edición ganó mucho con Montaigne.
Los libros infantiles y juveniles... Beatrix Potter me sigue pareciendo lo más. 
La novela... El pan.
La poesía... La sal.
El teatro... Puedo vivir sin leerlo.

Un recuerdo o anécdota relacionadas con la lectura.
¿Relacionada? Toda mi vida está atada a la lectura. Y no lo digo como algo bueno.

Stephen King hablaba del "constant reader", ¿tú lo eres o hay periodos en los que prefieres no leer?
No pude leer nada cuando nació mi hija ni cuando tuve un accidente. Ambos periodos duraron como dos semanas y temí que fuesen vitalicios.

Lees porque...
No tengo el coraje suficiente para no leer.

¿Escribes algo? ¿Qué?
Siempre. Aunque sean cartas a las aseguradoras. Aunque cuento con que me van a dejar tirada, al menos gano algo si me las tomo como ejercicios literarios. 

Escribes porque...
Porque no puedo elegir, supongo.

Otra cosa que quieras compartir
Darte las gracias por proponerme este cuestionario. Me parece muy tonto eso de hablar de mí, pero es muy bonito que no opines lo mismo. Gracias.

Para saber más: