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Saturday, February 1, 2020

Sunday, January 5, 2020

The Heart in Poems: Antonio Machado (VII)



LXXVII

Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.
La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y, recordando digo:
-Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.

Y no es verdad, dolor, yo te conozco,
tú eres nostalgia de la vida buena
y soledad de corazón sombrío,
de barco sin naufragio y sin estrella.
Como perro olvidado que no tiene
huella ni olfato y yerra
por los caminos, sin camino, como
el niño que en la noche de una fiesta
se pierde entre el gentío
y el aire polvoriento y las candelas
chispeantes, atónito, y asombra
su corazón de música y de pena,
así voy yo, borracho melancólico,
guitarrista lunático, poeta,
y pobre hombre en sueños,
siempre buscando a Dios entre la niebla.

Antología Poética (1977)

Saturday, December 7, 2019

The Heart in Poems: Antonio Machado (VI)




CXIX

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.

CXX

Dice la esperanza: un día
la verás, si bien esperas.
Dice la desesperanza:
sólo tu amargura es ella.
Late, corazón... No todo
se lo ha tragado la tierra.

Antología Poética (1977)

Saturday, November 2, 2019

Hands in Poems: Antonio Machado (V)




LXXXVIII

Tal vez la mano, en sueños,
del sembrador de estrellas,
hizo sonar la música olvidada
como una nota de la lira inmensa,
y la ola humilde a nuestros labios vino
de unas pocas palabras verdaderas.

Antología Poética (1977)

Saturday, October 5, 2019

Sunday, September 1, 2019

Letters in Poems: Antonio Machado (III)



XLVIII
LAS MOSCAS

Vosotras, las familiares,
inevitables, golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.
¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!
¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
la claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!
Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,
-que todo es volar-, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales...
Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer nada,
de siempre... Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado
sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.
Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

Antología Poética (1977)

Tuesday, August 6, 2019

The Heart in Poems: Antonio Machado (II)





XXXIV

Me dijo un alba de la primavera:
Yo florecí en tu corazón sombrío
ha muchos años, caminante viejo
que no cortas las flores del camino.
Tu corazón de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?
Respondí a la mañana: 
Sólo tienen cristal los sueños míos.
Yo no conozco el hada de mis sueños;
no sé si está mi corazón florido.
Pero si aguardas la mañana pura
que ha de romper el vaso cristalino,
quizás el hada te dará tus rosas,
mi corazón tus lirios.

Antología Poética (1977)

Friday, February 22, 2019

Epitaphs (XXVI): Posthumous Letters in Colliure



Segovia, Madrid, Valencia, Barcelona, Viladesens, Cerbère e finalmente Colliure. Nos seus últimos días Antonio Machado foi nómada. Casas, hoteis e estacións varias que o acubillaron. Unha camisa compartida en quendas co irmán para baixar ao comedor. A praia de Boramar. As casas dos pescadores. Un xoieiro con terra de España. E no peto o tempo e a luz.


Fotografías de Dolores López


En Colliure

Soplaban vientos del sur
y el hombre emprendió el viaje.
Su orgullo, un poco de fe
y un regusto amargo fue
su equipaje.
miró hacia atrás y no vio
más que cadáveres sobre
unos campos sin color,
su jardín sin una flor
y sus bosques sin un roble.
Y viejo
y cansado
a orillas del mar
bebiose sorbo a sorbo su pasado.
Profeta
ni mártir
quiso Antonio ser.
Y un poco de todo lo fue sin querer.

En Estos días azules y este sol de la infancia. Poemas para Antonio Machado (2018)

Saturday, July 7, 2018

Words in Poems: José Mármol



Tristeza que es amor

estos días azules y este sol de la infancia
Antonio Machado

Camino de morir, aquel sendero mismo de la vida,
un borbotón de azul sobre la faz del día
y un sol que se repite para no ser nunca igual.
Camino de morir, esa huella perdida hacia el porvenir incierto.
El idioma de un verso, un aire de febrero, la derrota;
la posesión de todo como propiedad de nada;
la ruta del destierro, el ayer que ahora es nunca;
la infancia, el limonero, tu hoy es siempre todavía, por 
llegar.
Con cada canto voy diciendo lo que nace, lo que brota
del aire.
Nombrar es el más bello misterio de los labios.
Toda palabra es tiempo; cada imagen un recuerdo.
El odio de unos hombres secó aguas tranquilas,
sonoros arroguemos
y los campos de frutos hizo polvo para el fuego.
El odio, la furia, la rabia de las fieras,
la ira que me hizo caminar sobre cuchillos,
con lágrimas de plomo y el invierno entre las venas.
Camino de morir, porque cada paisaje es un rumor y es vida.
Hay almas del tamaño de la inmensidad de un verso.

Wednesday, June 13, 2018

The Heart in Poems: Juan Bonilla


Juan Bonilla

Patria

Estos días azules y este sol de la infancia
- lo comprenderás tarde- son tu única patria.

Estuvieron ya antes de que te calentaran
y seguirán estando cuando te vayas.

Ni banderas ni himnos ni proclamas
de una mente forjada en preguntas cansadas.

Un corazón latiendo y una mirada
a la que el mundo dota de hambre y alma.

Estos días azules y este sol de la infancia
nos defienden del cuento de un borracho
lleno de ruido y furia que no significa nada.

Wednesday, June 6, 2018

Letters in Poems: Alí Calderón


Alí Calderón 

Carta a los corintios

Soy poco, soy apenas
estos días azules,
esta legión de nadies
y este sol de la infancia,
vestigio de la ruina.
Hay campanas que quiebran el silencio
en los rebaños. Es Corinto.
Andamos por el pueblo, predicamos
la pálida esperanza, la rosa de los vientos.
Estamos solos. Nos borramos
en la memoria oculta de las cosas.
Sin rumbo solamente los perros se nos unen.
Qué más da si Daniela y todo lo demás está
perdido.
Cae la noche en Éfeso.
¿No escribió desde allí el apóstol
que sería la angustia leve
y pasajera? Leo
en lo que me rodea
los signos del derrumbe.
Rebusco en los bolsillos.
Tengo solo palabras que hacen arder al aire:
estos días azules y este sol de la infancia.

Saturday, April 21, 2018

Hands in Poems: Gioconda Belli (IV)



Lágrimas en la lluvia

¿Detrás de qué torcida curva del camino
se perdieron los días azules?
En este tiempo de lluvia y huracanes
el sol de la infancia es el dibujo amarillo
del cuaderno que flota por las calles anegadas de lodo.
He despertado he vivido el día
y el agua sigue cayendo terca sobre la casa.
Uno ama la lluvia y recuerda cuando ella venía
con sus pequeñas manos a pintar el verde tras el verano
ahora en cambio se queda como huésped indeseable
se emborracha de sí misma y nos agrede a manotazos.

Ya no hay quien silencie
la estrepitosa rebelión del paisaje bucólico
el fin de los días azules
el sol relegado
a la memoria de la infancia.

Wednesday, February 22, 2017

Personal Correspondence: José Saramago - Antonio Machado

Recuperamos, en el aniversario del fallecimiento de Antonio Machado, esta carta de José Saramago.

Antonio Machado por Leandro Oroz (Fuente: Wikipedia)

Carta a Antonio Machado
Antonio Machado murió hoy hace setenta años. En el cementerio de Collioure, donde sus restos descansan, un buzón de correos recibe todos los días cartas que le escriben personas dotadas de un infatigable amor que se niega a aceptar que el poeta de “Campos de Castilla” esté muerto. Tienen razón, pocos están tan vivos. Con el texto que viene a continuación, escrito cuando el 50º aniversario de la muerte de Machado, y para el Congreso Internacional que tuvo lugar en Turín, organizado por Pablo Luis Ávila y Giancarlo Depretis, tomo mi modesto lugar en la fila. Una carta más para don Antonio.

Me acuerdo, tan nítidamente como si fuera hoy, de un hombre que se llamó Antonio Machado. En ese tiempo yo tenía catorce años e iba a la escuela para aprender un oficio que de poco iba a servirme. Había guerra en España. A los combatientes de un lado les dieron el nombre de rojos, mientras que los del otro lado, por las bondades que de ellos oía contar, debían tener un color así como el del cielo cuando hace buen tiempo. Al dictador de mi país le gustaba tanto ese ejército azul que dio orden a los periódicos para que publicaran las noticias de modo que hicieran creer a los ingenuos que los combates siempre terminaban con victorias de sus amigos. Yo tenía un mapa donde clavaba banderitas hechas con alfileres y papel de seda. Era la línea del frente. Este hecho prueba que conocía a Antonio Machado, aunque no lo había leído, lo que es disculpable si tenemos en cuenta mi poca edad. Un día, al darme cuenta de que andaba siendo engañado por los oficiales del ejército portugués que dirigían la censura de la prensa, tiré el mapa y las banderas. Me dejé llevar por una actitud irreflexiva, de impaciencia juvenil, que Antonio Machado no merecía y de la que hoy me arrepiento. Los años fueron pasando. En cierto memento, no recuerdo cuando ni como, descubrí que el tal hombre era poeta, y tan feliz me sentí que, sin ningún propósito de vanagloria futura, me puse a leer todo cuanto escribió. Fue entonces cuando supe que ya había muerto, y, naturalmente, coloqué una bandera en Collioure. Es tiempo, si no me equivoco, de poner esa bandera en el corazón de España. Los restos pueden quedarse donde están.

Sunday, November 27, 2016

The Heart in Poems: Antonio Machado

(1875-1939)

Tuvo mi corazón, encrucijada
de cien caminos, todos pasajeros,
un gentío sin cita ni posada,
como en andén ruidoso de viajeros.

Hizo a los cuatro vientos su jornada,
disperso el corazón por cien senderos
de llana tierra o piedra aborrascada,
y, a la suerte, en el mar, de cien veleros.

Hoy, enjambre que torna a su colmena
cuando el bando de cuervos enronquece
en busca de su peña denegrida,

vuelve mi corazón a su faena,
con néctares del campo que florece
y luto de la tarde desabrida.

The Work

My heart was where a hundred dusty roads
crossed and then ran on; or it was a station
full of hopeful travelers, though not one
had either lodgings or a real appointment.
Whatever it was - my heart, within a day,
was scattered on a hundred winds, and sped
through canyons, deserts, river-plains and valleys
to dark ports, sea-lanes, unmapped continents.

But now, like a swarm returning to the hive
at that purple hour when all the cross go hoarse
and sail off to the crags and the black caves,
my heart turns to its melancholy work
with honey gathered from a hundred flowers
and the hundred sorrows of the gathering dark.

Translation by D. Patterson


Sunday, May 1, 2016

Letters in Books: O wolframio en Varilongo. Santa Comba de Xallas (1941-1963)

Hai unha semana, presentouse o libro O volframio en Varilongo. Santa Comba de Xallas (1941-1963) (2016) de Carmen Blanco Ramos, (1957) escritora coñecida pola súa novela A golpe de dor (2002) e orixinaria de Vilar de Céltigos, aldea próxima a Varilongo, no cal explora o universo mineiro do tungsteno ou volframio (wolfram). Alén do traballo de investigación, Blanco achega a dimensión persoal cos testemuños que recolliu de vintetrés persoas a través de entrevistas.

O libro desenvólvese en nove capítulos: os primeiros contextualizando a importancia do volframio para os alemáns na Segunda Guerra Mundial, a descuberta das primeiras pedras do “axio mouro”, a “roubeta”, o asentamento da Compañía Mineira Celta e as formas de explotación. No capítulo IV recóllese a visión dos informantes sobre os presos antifranquistas mentres o V e VI se centran na familia Liste e o banqueiro Ildefonso Fierro. O VII busca explicar os motivos da caída do prezo do volframio. E como colofón ten dous preciosos capítulos que abordan a pegada literaria da mina, o IX a través das “cantareas” ou poesía popular de transmisión oral e o X a través da narrativa culta.

O capítulo V, que como diciamos, se centra nos seis Liste que traballaron na mina de Santa Comba, ábrese co seguinte soneto de Antonio Machado (p.77):

A Líster, jefe en los ejércitos del Ebro

Tu carta – oh noble corazón en vela,
español indomable, puño fuerte-,
tu carta, heroico Líster, me consuela
de esta, que pesa en mí, carne de muerte.

Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el cambo ibero;
también mi corazón ha despertado
entre olores de pólvora y romero.

Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,

de monte a mar, esta palbra mía:
“Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría”.

Seguro que moitos veriades o filme Lobos sucios (2016), do que vos deixo o trailer, pero paga a pena ler o libro para afondar na historia do volframio en Galicia e descubrir como os alemáns, ao verse limitado o seu acceso ao “ouro negro” de China durante a Segunda Guerra Mundial, puxeron a súa ollada en Europa, en concreto na Península Ibérica onde se atopaba o 95% da produción europea de volframita, para abastecerse e construír obuses perforantes, tornos e chapas acoirazadas.  Ademais, a mina de Varilongo é a gran descoñecida, como Blanco indica na introducción: “Se as minas de Fontao e as de Noia serviron de escenario a escritores e investigadores, as de Santa Comba, a pesar de seren as minas máis importantes en produción de volframio entre 1962-1963, carecen dun narrador e dun mínimo estudo” (p.20).



Varilongo é tamén parte da miña historia persoal pois o meu avó José Pastoriza traballou na mina, se ben brevemente, xa que despois emigrou. Meu pai recorda que efectivamente, como se mostra no libro e no filme,  era común a “roubeta” e que o avó trouxese anacos do wolfram na bolsa da comida para logo vender e sacar unhas pesetas.


Debo agradecer a Miguel Conde, alumno meu hai uns anos, que me falase das minas en detalle, pois aínda que as vira e algunhas historias me contaran, descoñecía que o mineral ía para o estado alemán e para fins bélicos.

E por último, xa vedes que o martes 3 de maio ás 20:00 como parte da feira do libro de Santiago deste ano,  podedes escoitar á autora presentando este libro.