Preferiría ser amada (2018) es una golosina de papel que apareció misteriosamente en mi mesa. Editada por Nordica Libros, traducida por Abraham Gragera y bellamente ilustrada por Elia Mervi, la antología reúne poemas y cartas de Emily Dickinson. Recoge también, por primera vez en castellano, los envelope poems, de los que os había hablado aquí. Esos pequeños textos, como los comecocos de nuestra infancia, permiten lecturas múltiples según los pliegues y despliegues del papel.
"El mito"sobre la poeta de New England enfatiza la aparente paz doméstica, la calma y la soledad del universo que dibuja en su poesía y su millar de cartas.
Otros preferimos crear nuestra propia historia de enfermedad en la que ella diseña sus mecanismos para vivir con ella, envolviendo su pathos en grandeza. Una Emily menos esquiva, igualmente ingeniosa, creativa e infinita. La Emily juguetona que nos oculta la identidad de un misterioso "Master" que aparece en tres de sus cartas. Menos adorable, menos icono. Más compleja y peligrosa -"My Life had stood – a Loaded Gun –". Tan íntima como seductora.
"Siempre que el sol brilla y siempre que hay tormenta, y siempre siempre, Susie te recordamos ¿y qué más hay aparte de recordar?" (p.22)
"... porque hay algo perenne en aquellos a quienes amamos de verdad, una vida eterna, vigor; como si de ellos se alejara cualquier enfermedad, cualquier quebranto, como si ningún mal se atreviera a hacerles daño..." (p.24)
"No temas dejarme sola, estoy acostumbrada a desprenderme de cosas que imagino haber amado (...) Mi corazón, por tanto, sangra con tanta frecuencia que la hemorragia no ha de importarme, y lo único que hago es añadir una agonía a las anteriores, y al final del día me digo: ¡estalló una burbuja! (...) y los corazones se achicharran, se convierten en cenizas- aunque hayan ardido gustosamente-..." (p.27)
"No siempre sabemos dónde está la fuente de la sonrisa que fluye hasta nosotros" (p.52)
"Una carta se me antoja siempre parecida a la inmortalidad, porque la mente está sola, sin compañero corpóreo (...) Quisiera darle las gracias por su inmensa bondad, pero intento no aupar nunca las palabras que no puedo sostener" (p.53)
"La vida es el secreto más delicado.
Mientras ella dure, nuestro deber es susurrar" (p.62)
"Si tuviéramos menos que decirles a aquellos que amamos, quizá lo diríamos más a menudo, pero viene el intento, después de la inundación, y luego todo ha terminado, como suele decirse de los muertos" (p.78)
Aló por agosto do 53, Ferranti Mark estaba pechado nun cuarto da universidade de Manchester escribindo cartas de amor con maquinal frialdade. Todas seguían o mesmo patrón: "Ti es o meu (adxectivo) (nome). O meu / a miña (adxectivo) (nome) (adverbio) (verbo) o teu / a túa (adxectivo) (nome)". Todas ían asinadas coas mesmas iniciais "M.U.C", pero todas eran diferentes. Ferranti Mark era un ordenador, o Manchester University Computer, e detrás del estaba Christopher Strachey, un programador pioneiro ao que se lle ocorreu coller setenta palabras do Thesaurus de Roget para que se combinasen de xeito explosivo en cen mil millóns de cartas diferentes. Calquera namorado/a ou sedutor/a podía coller o programa e experimentar cambras nos dedos despois de premer o botón unha e outra vez para atopar unha misiva do seu gusto.
David Link, artista e teórico, quedou fascinado con esta idea de reducir o amor a un proceso combinatorio con elementos recorrentes e pasou seis meses tentando resucitar o algoritmo de Strachey. O resultado? Unha instalación artística, LoveLetters_1.0, que estreou en 2009 e que percorreu medio mundo.
Cause the future is now/ Now I'm disappearing... O futuro xa nolo contaron:Theodore Twombly, home introvertido e solitario érguese cada día para escribir cartas para xente que non ten nin tempo nin habilidades. Namora de OS1, unha intelixencia artificial que acaba sendo a súa compañeira.
El alivio con el que acepto
que sean más cercanos a otro.
La alegría de que yo no sea
el lobo de sus orejitas.
La paz sea con ellos
y mi libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni tomarlo sabe.
No les espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente casi como un reloj de sol
comprendo
lo que el amor no comprende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino, simplemente, algunos días o semanas.
Los viajes con ellos siempre son un acierto,
conciertos escuchados,
catedrales visitadas,
paisajes nítidos.
Y cuando nos separan
siete montañas y ríos,
son montañas y ríos
muy familiares del mapa.
Es mérito suyo
que yo viva en tres dimensiones,
en un espacio no lírico y no retórico,
con un horizonte, por móvil, real.
Ellos mismos no saben
cúanto llevan en sus manos vacías.
"No les debo nada",
diría el amor
sobre esta cuestión abierta.
"Concha Méndez era un nombre de los que llenan el momento que se está viviendo, de los que se conocen antes de haber visto" (p.7)
Concha Méndez(1898-1966) se muestra en el libro Memorias habladas, memorias armadas como una mujer audaz e innovadora, con "desplantes de rebeldía" (p.17). Un espíritu independiente sin fronteras cuyos recuerdos rebasan los límites de la nostalgia para convertirse "en la columna vertebral de su identidad" (p.14). Entusiasmada por "el recuerdo de su vida" (p.16), cultivó la memoria, de ahí que Paloma Ulacia Altolaguirre optase por grabarla y gestionar así la obsesión por el pasado, el deseo de ser escuchada.
"A través de estas memorias quiso regresar a España y encontrar el lugar que le correspondía dentro de la historia literaria de su país; quiso romper las barreras del tiempo para reunirse con los lectores de hoy, y posiblemente de mañana, que gusten de la poesía" (p.20)
De ascendencia gallega, la mayor de 11 hermanos, Concha Méndez nació "en medio de la modernidad" (p.28) y al contrario que su abuela, se zambulló en ella y se pasó la infancia barajando geografías y sueños.
"Recuerdo la visita de un amigo de mis padres. Al presentarnos al señor, éste preguntó a mis hermanos: "Pequeños, ¿qué queréis ser de mayores?". No recuerdo lo que contestarían, pero viendo que a mí no me preguntaba nada, teniendo toda la cabeza llena de sueños, me le acerqué y le dije: "Yo voy a ser capitán de barco". "Las niñas no son nada", me contestó mirándome. Por estas palabras le tomé un odio terrible a este señor. ¿Qué ese eso de que las niñas no son nada? Yo era una niña que estaba inconforme con mi medio ambiente" (p.24)
Los mapas de la escuela
todos tenían mar,
todos tenían tierra.
¡Yo sentía un afán
por ir a recorrerla!...
Soñaba el corazón
con mares y fronteras,
y misteriosas selvas...
Soñaba el corazón...
¡Oh, sueños de la escuela!
(p.26)
Al hilo de una sucesión de anécdotas, vamos reconstruyendo el tejido de una vida intensa: el impacto de las primeras lecturas a los dieciséis años, sus inquietudes artísticas (pintura, escritura), su breve experiencia en la universidad a través de la literatura geográfica, las escapadas y fugas, los paseos por la Castellana sin sombrero, sus ansias de cambiar el mundo, los trabajos en la imprenta con Altolaguirre, los premonitorios sueños de muerte, las bombas de guerra, la vejez, el intento de suicidio y el anhelo de vida posterior. Todo ello salpicado de humor y un derroche de vitalismo contagioso.
"Y yo no sé por qué aquel absurdo de llevar la pena en un trapo (...) hasta que un día que andaba por aquellos caminos, por aquellas veredas arboladas, empecé a correr dando saltos, la gasa de atrás, la pena, subió al aire y se enganchó en la rama de un árbol. Luego empecé a pensar: cuando alguien lleve luto o le pase algo, le voy a decir: "Mire, no se preocupe, haga un acto simbólico: cuelgue la pena de la rama de un árbol y se acabó" (p.33)
"La gente dice que soy surrealista. Lo que me pasa es que nací en un mundo que me obligó a la evasión y de repente, como si fuera una protesta ante lo que estoy viviendo, como si me doliera algo, me pongo a hablar cosas que llaman extravagantes" (p.32)
"Tengo un concepto de la vida extraño (...) La vida es un camino. Al nacer, nos encontramos con los padres y hermanos que nos acompañan. Luego, más adelante, con los chicos del colegio. Seguimos el camino. Y todo según lo encontramos, después lo perdemos: a la familia, no. Más adelante, uno encuentra amores y amigos. Pero llega el momento en que cada vida es un destino: mi camino es uno, el camino de la gente que encuentro es otro. Los caminos paralelos no se tocan. Hay un momento de fuga; nos separamos y no hay más remedio; mientras tanto, hemos estado juntos. El momento de fusión es lo que importa; luego, el recuerdo de aquel momento" (p. 38)
Una mujer sociable que se relacionó con Buñuel, Lorca, Alberti, Maruja Mallo, Alfonsina Storni, Altolaguirre, Cernuda o Vicente Aleixandre entre otros; viajera (Londres, Buenos Aires, Montevideo, Cuba y México) que llevó "vestidos de papel" (p.65) y el mono azul de trabajo, la misma que se echó a nadar cuando no quiso hablar de literatura (p.81). Fuerte, asertiva, empoderada, dinámica, entusiasta y con una inspiración y creatividad que le salían a borbotones.
"Casi siempre, en toda relación de pareja, el hombre es el dominante; y resulta que un día Manolo me dijo que sería mejor que yo estuviera sola, porque él me daba sombra" (p.124)
"... los poemas me salían involuntariamente" (p. 47)
"Es como que soy como si fuera un saco que empieza a llenarse y de repente revienta; entonces la poesía sale por los dedos, se coge la pluma y sale" (p.54)
"Cuando murió mi madre enfermé, no sólo de los nervios, sino de pena. Lloré días enteros. Me habían avisado que estaba enferma de cáncer, pero no se recuperó. Le escribí un grupo de poemas, como cuando perdí a mi niño" (p.115)
"Escribí en pocos días doscientos poemas" (p.149)
"... porque no hay mejor manera de leer poesía que dejando caer las letras, una a una, sobre la plancha" (p.96)
"... durante el amanecer habían pescado atunes y uno de los marineros se me acercó con el corazón del pez aún latiendo en la mano. Nunca olvidaré aquellos ojos azules del marinero, ni el corazón que me entregó" (p.67)
Escritora prolífica (más de 15 poemarios además de una colección de piezas en prosa) y premio Nobel de literatura en 1996, la polaca Wislawa Szymborska(1923-2012) es una de mis poetas favoritas.
Una poeta irónica, que explora las verdades profundas que existen en las cosas ordinarias y cuyo universo poético destila ingenio, sabiduría y calidez. Una puede descansar y restaurar el corazón en sus versos antiplatónicos donde el tiempo es crucial. El pasado se hila con el presente, el presente con lo que va a venir, y la experiencia del momento se liga a la dimensión etérea de la eternidad.
Correo literario (2018, traducción de Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz) es una recopilación de textos que, como indican los traductores "deja[n] entrever de forma más directa algunas de las ideas sobre la literatura que tenía la Nobel polaca" (p.9). El libro está dividido en 10 partes e incluye las respuestas de la poeta a corresponsales variados - escritores primerizos en su mayor parte.
Humor, ironía y pura diversión.
"Le pedimos..., no, no, no le pedimos, le rogamos..., no, no, tampoco..., le imploramos que nos envíe textos escritos de manera legible. En lugar de eso, no dejamos de recibir - tal vez a imagen del querido señor Thomas Mann -manuscritos con una letra diminuta y compacta llenos de borrones (...) Para colmo de males, no podemos pagarle con la misma moneda, ya que los maestros del arte de la impresión no han inventado aún caracteres tipográficos ilegibles" (p.23)
"¡Piedad! Los ojos no se compran ni con moneda extranjera" (p.24)
"Si no tiene usted el valor de venir a vernos y hablar sobre los poemas que nos ha enviado, puede usted venir sin valor. Tenemos un gran corazón para los tímidos" (p.33)
"Le espera a usted una vida fantástica, una vida de lector, y de lector de los mejores, de lector desinteresado; la vida de un amante de la literatura, un amante que será siempre el miembro más fuerte de la pareja, es decir, no el que tiene que conquistar, sino el que es conquistado. Leerá usted las cosas más diversas por el puro placer de leer" (p.35)
"¿Entonces qué? ¿Nos desabrochamos las alas e intentamos escribir algo con los pies en la tierra?" (p.53)
"Que los poemas resulten interesantes para otras personas dependerá de la personalidad del autor, de las dimensiones de su universo personal. En su caso de trata de unas dimensiones minúsculas" (pp.62-63)
"Palabras como patria, verdad, libertad, justicia tienen su precio. Corre en ellas auténtica sangre que no ha lugar imitar con tinta. Si alguien no es capaz de unir esas palabras con una reflexión particular, mejor dejarlas para más adelante" (p.87)
"Cierto, son precisamente este tipo de historias las que suelen darse más a menudo en la vida real, pero si la literatura tuviera que pasar a depender de la estadística, acabaría muriendo de inanición al poco tiempo" (p.102)
"Nuestros consejos son los siguientes: decir de forma concisa únicamente lo que se sabe y se considera importante, pero, sobre todo, hablar de memoria, con el corazón en la mano, y no con un papel" (p.145)
"En la primera parte del poemario, una mala mujer le arranca al protagonista su corazón sangrante y lo arroja a la basura, donde lo devora una rata. En la parte final el protagonista confiesa a la mala mujer que está dispuesto a perdonarla y que su corazón sigue latiendo solo por ella. Disponer de un corazón de repuesto es algo muy poco habitual. Confiamos en que ese caso despierte el interés del mundo de la ciencia "(p.161)
"Es fundamental cambiar de bolígrafo. El que usted usa comete muchas faltas. Seguro que es extranjero" (p.163)
"Cualquier cosa en este mundo se desgasta con el uso, excepto las reglas gramaticales. Utilícelas sin miedo, hay suficientes para todos" (p.165)
Por último, esta pequeña recopilación de citas relacionadas con el talento:
"El talento... Algunos lo tienen, y otros no lo tendrán nunca. Y que conste que eso no significa que esos otros no tengan nada que hacer. Pueden llegar a ser excelentes bioquímicos o descubrir, por ejemplo, el polo norte" (p.18)
"El talento literario no es un fenómeno de masas" (p.22)
"Ninguna clase magistral, por mucha atención que uno ponga, puede ayudar a crear talento. En el mejor de los casos puede ayudar a ese talento, en caso de que ya exista, claro" (p.39)
"... un escritor se forma en su interior, en el corazón y en la cabeza: gracias a una innata (lo subrayamos, innata) predisposición a abstraerse, a vivir de forma emocional las cosas más pequeñas, a asombrarse incluso ante aquello que a los demás les parece normal" (p.48)
"Porque el talento narrativo consiste en la capacidad de meterse en la piel de otro, en la habilidad de convertirse en la imaginación en alguien absolutamente distinto..." (p.133)
Se fossi qui, ti scriverei lo stesso
imbucherei la lettera nel collo di una bottiglia vuota
e la dovresti rompere, per leggere,
col rischio di tagliarti.
Le parole tra noi, soltanto se affilate.
Il tuo nome diventerà una piazza
intanto dall'elenco l'hanno tolto, non c'è
tra gli abitanti di Azima Ferhatovica.
Sta con me nelle lettere spedite a firma: Izet.
Per gli amici eri Ido, diminutivo, io no,
niente di te volevo diminuire,
nemmeno il soprammobile di un nome,
fratello Grimm, come di noi dicevi,
tu Johàn e io Jakòb.
Di maggio a Sarajevo pioveva sulle lacrime
degli amici appoggiati alla betulla, quella di dopoguerra
messa al posto dell'altra finita nella stufa
insieme ai libri di uno degli inverni
dell'ultima guerra durata degli anni,
oggi dicono che le fanno in qualche settimana.
Nei passi che vanno a lasciarti in collina
le donne so' cchiù belle assaie
e ci sta pure Ešo, tuo fratello, uscito per la prima volta
dalla tua poesia: "Nati nel'23 fucilati nel'42".
Dopo la prima morte, ha scritto Dylan Thomas,
non ce n'è un'altra. È giusto,
dopo di questa nessun'altra ti porterà lontano
dalla sedia lasciata mentre eravamo ancora a gola calda
e l'oste non aveva sparecchiato.
"Tear-stained letter" is probably one of the lesser-known songs (at least in Spain) by master Johnny Cash, and, in my view, totally underrated. It was the opening track in his 1983 album Hand of Kindnessand it is about that letter (a song, really) that constitutes the last shot, the last chance to save a relationship.
Onte publicábase no Faro de Vigo esta noticia sobre dous homes que atoparon en marzo n'A Illa de Arousa unha mensaxe nunha botella. Unha carta, un dólar e un cupón da lotería NJ Lottery para o 5 de xullo de 2016 que mandou desde New Jersey un tal David Kembell.