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Thursday, September 6, 2018

The Heart in Poems: Federico García Lorca (IV)



Yo pronuncio tu nombre 
En las noches oscuras 
Cuando vienen los astros 
A beber en la luna 
Y duermen los ramajes 
De las frondas ocultas. 
Y yo me siento hueco 
De pasión y de música. 
Loco reloj que canta 
Muertas horas antiguas. 

Yo pronuncio tu nombre, 
En esta noche oscura, 
Y tu nombre me suena 
Más lejano que nunca. 
Más lejano que todas las estrellas 
Y más doliente que la mansa lluvia. 

¿Te querré como entonces 
Alguna vez? ¿Qué culpa 
Tiene mi corazón? 
Si la niebla se esfuma 
¿Qué otra pasión me espera? 
¿Será tranquila y pura? 
¡¡Si mis dedos pudieran 
Deshojar a la luna!!

Sunday, May 13, 2018

The Heart in Poems: Federico García Lorca (III)




Sueño

Mi corazón reposa junto a la fuente fría.

(Llénala con tus hilos,
araña del olvido).

El agua de la fuente su canción le decía.

(Llénala con tus hilos,
araña del olvido).

Mi corazón despierto sus amores decía.

(Araña del silencio,
téjele tu misterio).

El agua de la fuente lo escuchaba sombría.

Araña del silencio,
téjele tu misterio).

Mi corazón se vuelca sobre la fuente fría.

(Manos blancas, lejanas,
detened a las aguas).

Y el agua se lo lleva cantando de alegría.

(¡Manos blancas, lejanas,
nada queda en las aguas!)

Saturday, February 24, 2018

The Heart in Poems: Federico García Lorca (II)



Pequeño poema infinito

Equivocar el camino 
es llegar a la nieve 
y llegar a la nieve 
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios. 

Equivocar el camino 
es llegar a la mujer, 
la mujer que no teme la luz, 
la mujer que no teme a los gallos 
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve. 

Pero si la nieve se equivoca de corazón 
puede llegar el viento Austro 
y como el aire no hace caso de los gemidos 
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios. 

Yo vi dos dolorosas espigas de cera 
que enterraban un paisaje de volcanes 
y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino. 

Pero el dos no ha sido nunca un número 
porque es una angustia y su sombra, 
porque es la guitarra donde el amor se desespera, 
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo 
y es las murallas del muerto 
y el castigo de la nueva resurrección sin finales. 
Los muertos odian el número dos, 
pero el número dos adormece a las mujeres 
y como la mujer teme la luz 
la luz tiembla delante de los gallos 
y los gallos sólo saben votar sobre la nieve 
tendremos que pacer sin descanso las hierbas de los cementerios.

Monday, January 8, 2018

Handwritten Poems: Federico García Lorca

Fotografía de Leo Mazaira


A dimensión persoal e íntima da escrita a man. 
Apropiación dos versos na elegancia da tinta.
Regalo sinestésico.

Grazas, Leo!

Wednesday, December 20, 2017

Handwriting: Caligraffiti Mr Zé

Escoitaron falar algunha vez do caligraffiti? Para min é unha descuberta recente, grazas a Marga Santiago (grazas, Marga!). Pero xa non é cousa nova: todo comezou hai dez anos coa exposición de Niels "Shoe" Meulman, un grafiteiro holandés que acuñou o termo caligraffiti.

O caligraffiti é, como o o seu nome indica, unha combinación de caligrafía e graffiti. Aúna a parte tradicional das pinceladas xaponesas, a arte decorativa da caligrafía árabe ou os manuscritos iluminados medievais co máis moderno entorno metropolitano do graffiti. Desenvolveuse e perfeccionouse na cidade de New York e é hoxe en día un fenómeno mundial.

"Shoe" é a referencia para a maioría dos *caligrafiteiros, sobre todo no tocante ás técnicas e materiais, así como á busca de novos espazos de difusión para a caligrafía. El nomeou a 25 embaixadores oficiais do caligraffiti en todo mundo:

Adam Romuald Kłodecki (Alemania). Anaroop Kerketta (India), Clément Kens (Francia), Damien Dee Coureau (Francia), Dimitris Valtas (Grecia), El Seed (Francia), Ghalamdar پ. قلمدار (Irán), Jan Koke (Alemania), Jasper6000 (Holanda), Jonas Sunset (Francia), Karl O'brien (Reino Unido), Kirill Plotnikov (Rusia), Михаил Новожилов (Rusia), 모구라 (South Korea), Natas Gronn (Noruega), Paul Ośmiornica (Polonia), Pokras Lampas (Rusia), Rayna Lo (EEUU), Samy Amar (Francia), Schrift Zug (Alemania), Stanislav Koorapov (Rusia), Sto Uvs (Alemania), Tarek-vincent Lézavu (Francia), Warios Wrs (Italia)


En España só hai un embaixador, e este é Mr Ze

Fotografía de Mr Zé cun traballo para o Auditorio de Galicia (nov. 2017)

Na súa páxina web indica de onde nace o seu interese pola caligrafía: "Descubrí el mundo de la caligrafía desde muy pequeño, cuando cayó en mis manos un ejemplar de La Historia Interminable en el que cada capítulo comenzaba con una letra gótica ilustrada. Desde entonces soy un amante de las letras".

E como non adicar unha entrada nesta bitácora a un amante das letras? Botádelle un ollo ás marabillas que crea e dicídeme se sodes capaces de non namorar.


Imaxe de Mr Zé. Romancero Gitano de Lorca, editado por Mil Coeditores e completamente caligrafiado
Imaxe de Mr Zé. Murcia Street Art Project (muro de KOB e Mr. Zé)

Para saber (e ver) máis, convídovos a ver os traballos deste artista na súa páxina web.

Saturday, April 8, 2017

Personal Correspondence: Federico García Lorca (II)

Os traigo una tercera entrega de la serie de podcasts Baúl de Cartas, que ya referenciamos en anteriores entradas, centrada en este caso en la figura del escritor Federico García Lorca, de quien hemos hablado también en anteriores anotaciones

En este audio se recogen dos fragmentos de correspondencia lorquiana. Una carta del poeta a Miguel Hernández y otra de Dalí a Lorca. La primera es la respuesta de Lorca a una carta de Hernández donde éste le manifestaba su preocupación por el poco éxito de su primer libro. Lorca le responde con una carta llena de ánimo y cariño, donde alaba su "fuerza vital y luminosa", la ternura de su "luminoso y atormentado corazón" y le recomienda escribir, leer, estudiar, luchar y no ser vanidoso de su obra, pues "los libros de versos caminan muy lentamente". El segundo fragmento procede de una carta de Dalí a Lorca donde le ofrece una "cura de mar" y un poco de paganismo para contrarrestar su "borrasca cristiana".

A continuación el extracto que incluyen en la página de Literariedad:

A 80 años de la muerte de Federico García Lorca lo recordamos con sus cartas. Si bien su nombre es uno de los más destacados de la historia de la literatura, para este programa de radio nos hemos fijado también en su relación con la música. Algún vez respondió en 1933 a una entrevista «Ante todo, soy músico» y fieles a su declaración quisimos detenernos en este aspecto.



Era talentoso tocando el piano, amante del flamenco y la música tradicional. Fue cercano a grandes músicos de su época en España e incluso participó junto con la cantante y bailarina La Argentinita en algunas grabaciones. Música de sus amigos y contemporánea inspirada en su literatura estará ambientando este capítulo de Baúl de Cartas.
Sus ideas y su inclinación sexual lo convirtieron en un personaje molesto para las fuerzas sublevadas contra la república, quienes terminaron interrumpiendo su vida y su creación en 1936 cuando fue fusilado. Poco antes de esto dejó esta última carta.


 Madrid, junio de 1936
Señorito musiquito
Adolfito Salazar,
de su Amigo Federico
(Urgente)
Queridísimo Adolfo:
Me voy dos días a Granada para despedirme de mi familia. Como me voy en auto, por eso ha sido la cosa precipitada y nada te dije.
Me gustaría que si tú pudieras, y sin que lo notara Bagaría, quitaras la pregunta y la respuesta que están en una página suelta y escrita a mano, página 7 (bis), porque es un añadido, y es una pregunta entre el fascio y el comunismo que me parece indiscreta en este preciso momento, y además está ya contestada antes. Así es que tú la quitas y luego como si tal cosa. No conviene que se entere nadie de esto, pues sería fastidioso para mí.
Abrazos.
Federico

“Cuando yo me muera, enterradme con mi guitarra bajo la arena” García Lorca

Friday, February 10, 2017

Personal Correspondence: Federico García Lorca - Salvador Dalí

Si ayer hablábamos de la correspondencia entre Herman Melville y Nathaniel Hawthorne, hoy recuperamos un artículo de El País de hace un par de años donde se habla de las cartas de seducción intercambiadas entre otros dos grandes, Federico García Lorca y Salvador Dalí. Aunque ya habíamos debatido la correspondencia de Lorca en una entrada previa, el artículo hace alusión al volumen Querido Salvador, Querido Lorquito (2013). 




Dalí y Lorca, cartas de seducción

Un estudio reúne por vez primera la relación epistolar entre el pintor surrealista y el poeta
Es una mezcla de amistad, literatura, arte y flirteo 
 
“Tú eres una borrasca cristiana y necesitas de mi paganismo (...) yo iré a buscarte para hacerte una cura de mar. Será invierno y encenderemos lumbre. Las pobres bestias estarán ateridas. Tú te acordarás que eres inventor de cosas maravillosas y viviremos juntos con una máquina de retratar (…)”. Así de apasionado escribe Salvador Dalí en el verano de 1928 a su íntimo amigo Federico García Lorca. Era algo más, “un amor erótico y trágico, por el hecho de no poderlo compartir”, aclararía el pintor en 1986, en una carta al director publicada en EL PAÍS y dirigida a Ian Gibson, al que acusa de subestimar sus relaciones con el poeta, “como si se hubiera tratado de una azucarada novela rosa”.
La relación entre estos dos genios se dio, con altibajos, entre 1923 y 1936, y dio pie, colaboraciones artísticas aparte, a un intenso epistolario, una particular conversación iniciada en 1925 y que, por vez primera, puede leerse en su conjunto en Querido Salvador, Querido Lorquito (Elba), gracias a la labor del periodista Víctor Fernández.
Tan hábil como meticuloso, Fernández (que ha recuperado la erudita edición de las cartas de Dalí que anotó el estudioso Rafael Santos Torroella) ha reunido además la correspondencia que Lorca mantuvo también con el padre y la hermana del pintor, Ana María Dalí, y con Lidia de Cadaqués, extravagante personaje que se creía la reencarnación de La ben plantanda de Eugeni d’Ors. Tampoco es tanto epistolario. De la cartas del pintor al poeta aún han sobrevivido una cuarentena; de las de Lorca a Dalí, apenas siete. Fernández cree que la explicación a la diferencia aparece si se busca a la mujer. En este caso, a dos: “Una es Ana María, que vendió mucho material de archivo de su hermano tras la Guerra Civil; la otra es Gala, que por celos destruyó otras muchas; entre los papeles de García Lorca ha sido hallada una anotación que reza: “Gala no me gusta”; luego se sabe que Lorca era uno de los temas no gratos en casa de los Dalí cuando estaba Gala; entre los papeles del pintor hay cartas de Lorca recortadas con tijeras; a esa documentación tenía acceso poquísima gente, entre ellas la mujer del pintor”, sitúa Fernández.

Sexo y literatura

En una carta de Dalí a Lorca de 1928, comentando la aparición de ‘Romancero gitano’, Dalí mezcla sexo y crítica literaria: “Federiquito, en el libro tuyo (…) te he visto a ti, la bestiecita que eres, bestiecita erótica, con tu sexo y tus pequeños ojos de tu cuerpo (…) tu dedo gordo en estrecha correspondencia con tu p…”. (...) “Tu poesía se mueve dentro de la ilustración de los lugares comunes más estereotipados y más conformistas”.

Tras esas desapariciones está, según el compilador, la sombra de una pulsión homosexual. La correspondencia, pespunteada de dibujitos de uno y otro y de postales retocadas, “es un juego de seducción: Lorca da lo mejor de sí mismo, tratando de encandilar con su palabra a un Dalí que quiere estar a la altura intelectual del poeta. Uno intenta atrapar al artista en su tela de araña; el otro deja hacer hasta cierto punto”, opina Fernández.

No hay nada explícito en las cartas, ni tan siquiera una mención a la joven Margarita Manso, con la que Lorca mantiene relaciones sexuales a petición del propio Dalí, voyeur de un encuentro que fue una condición que impuso el pintor para mantener relaciones con el poeta. El sacrificio de García Lorca no sirvió de nada porque Dalí siguió sin ceder, en especial durante la segunda estancia del poeta en Cadaqués, en 1927, como después haría público en una soez entrevista con Max Aub.

El pintor surrealista, sin embargo, se sabe atractivo a los ojos del poeta y juega varias veces con las referencias sexuales. Lo practica incluso en una carta de principios de septiembre de 1928 en el contexto de una dura crítica literaria que el pintor hace a Lorca sobre su recién Romancero gitano (ver despiece).

Algunos estudiosos quisieron ver en esa misiva el inicio del final de la relación. “No hubo ruptura sino distanciamiento”, apunta Fernández, quien recuerda que hay correspondencia posterior y cita una carta en la que Lorca se ríe del pequeño timo que un Dalí necesitado de dinero intentó perpetrar contra los padres del poeta bajo el pretexto de que aún no había cobrado como escenógrafo de la obra de su hijo Mariana Pineda.

El distanciamiento sería aprovechado por Luis Buñuel, a su modo celoso, que va haciendo “una labor de zapa en esa relación”; el cineasta, hasta entonces con escaso eco intelectual y popular, acabaría realizando con Dalí el guion de Un perro andaluz, título en el que Lorca siempre se sintió aludido.

El mecanicismo, las películas de Buster Keaton, recomendaciones literarias de todo tipo (con referencias a Joyce incluidas) y explicaciones de cómo van sus respectivas obras, algunas comunes, van desfilando por las páginas de la correspondencia, que Fernández ha trufado con algún inédito, como un dibujo que el propio Dalí pidió que se llamara Lorca Dalí (1926), o una hoja de carta de la finca de Coco Chanel, donde se hospedó Dalí, de 1938, y en la que el artista dibujó una cabeza del ya asesinado García Lorca. “El poeta empezó a aparecer en dibujos suyos tras su muerte”, explica Fernández.

Defiende el compilador que Dalí tuvo una época lorquiana que dio frutos en doble sentido. En Lorca: una Oda a Salvador Dalí, publicada en la Revista de Occidente (y en apéndice en el libro): “Lorca no hizo nada así por nadie más”; Dalí, por su parte, habría reflejado al granadino en las pinturas La academia neocubista y en La miel es más dulce que la sangre, este último un cuadro en paradero desconocido pero del que el libro recoge un esbozo. Como obra en común quedará la pieza teatral Mariana Pineda, con figurines del pintor.

A Dalí le quedó la sensación de que podía haber evitado quizá la muerte de Federico. “Creía que no insistió lo suficiente para que le acompañara a Italia en 1936”. Cuando murió su esposa Gala, en 1982, Dalí se enrocó mentalmente y viajó a su juventud en la Residencia de Estudiantes, donde en 1923 conoció a Lorca y a Buñuel. En los huesos, negándose a comer, con 34 kilos, una de las enfermeras que atendió a Dalí en ese final dijo que en todo ese tiempo sólo le entendió una frase: “Mi amigo Lorca”.


Wednesday, September 28, 2016

Letters in Books: Federico García Lorca. Cartas escogidas

Hay escritores que fueron grandes correspondientes, como Gustave FlaubertJohn KeatsHenry James o Lord Byron que despuntaron en sus cartas. No se puede decir lo mismo de otros, que a pesar de ser grandes escritores, destacaron menos en su correspondencia personal. William Butler Yeats y James Joyce escribían sobre sus preocupaciones por nimiedades y Thomas Mann escribía en un estilo pomposo casi rayando la pedantería. 

Federico García Lorca pertenece al primer grupo. Todavía no he leído Querido Salvador, Querido Lorquito (2013), el epistolario entre los dos artistas, considerado "uno de los más vibrantes del siglo XX", pero sí acabo de disfrutar de Cartas escogidas (1999), una selección de Barbara Cavallero que recoge misivas enviadas a su familia y amigos (Ángel Barrios, Adolfo Salazar, Jorge Guillén, Salvador Dalí o Miguel Hernández entre otros). 

Es un epistolario breve, pero condensa la inteligencia, ingenio e inventiva de Lorca. Su joie de vivre permea las líneas de su escritura, y la voz que escuchamos es singular, irreverente y divertida. Un verdadero placer lector que completa el retrato extraordinario de un hombre complejo y brillante que desafió y cambió las  corrientes literarias de su época. 


[A Adriano del Valle] "Soy un pobre muchacho apasionado y silencioso que, casi, casi como el maravilloso Verlaine, tiene dentro una azucena imposible de regar y presento a los ojos bobos de los que me miran una rosa muy encarnada con el matiz sexual de peonía abrileña, que no es la verdad de mi corazón" (p. 14)

"Ahí va toda mi mano izquierda, que es la de mi corazón" (p. 17)

[A su padre] "¿Qué hago yo ahora en Granada? Escuchar muchas tonterías, muchas discusiones, muchas envidias y muchas canalladas (esto naturalmente no les pasa más que a los hombres que tienen talento" (p. 19, 20)

[A Antonio Gallego Burín] "Yo espero que el campo pula mis ramas líricas este año con las rojas cuchillas de las tardes" (p. 24)

[A Regino Sainz de la Maza] "Mis manos están llenas de besos muertos (manzanas de nieve con el surco tembloroso de los labios) y espero lanzarlas al aire roto para coger otros nuevos" (p. 26)

[A Adolfo Salazar] "Hay amistades que se escurren de las manos como el agua clara, otras son como una rosa que uno se prende despreocupadamente en el ojal, pero las verdaderas amistades son como los chupapiedras de los niños andaluces, son lapas que se plantan silenciosamente sobre el corazón" (p. 28)

[A Regino Sainz de la Maza] "Yo vivo en prestado, lo que tengo dentro no es mío, veremos a ver si nazco. Mi alma está absolutamente sin abrir. ¡Con razón creo algunas veces que tengo el corazón de lata!" (p. 37)

(sobre Cadaqués) "El horizonte sube construido como un gran acueducto. Los peces de plata salen a tomar la luna y tú te mojarás las trenzas en el agua cuando va y viene el canto tartamudo de las canoas de gasolina" (p. 46)

[A Melchor Fernández Almagro] "El mundo es una espalda de carne oscura (negra carne de mulo viejo). Y la luz está al otro lado.
Yo quisiera quedarme desnudo como un cero y contemplar" (p. 51)

[A Jorge Zalamea] "El unicornio quiere lo que la rosa olvida
y el pájaro pretende lo que las aguas vedan" (...) Este verso, "El unicornio quiere lo que la rosa olvida", me gusta mucho. Tiene un encanto poético indefinido de conversación borrada" (p. 80)

[A Miguel Hernández] "Mi querido poeta:
No te he olvidado. Pero vivo mucho y la pluma de las cartas se me va de las manos" (p. 106)

En la exposición de las preocupaciones y los acontecimientos diarios de la vida de Lorca, sus estudios, el proceso de escritura de sus poemas, su viaje a Nueva York,...  se nos recuerda constantemente la fertilidad de su talento, y nos hipnotiza su entusiasmo poético. Son documentos de vida y arte que hacen las delicias de los amantes de la literatura.

Fotografía de Raquel Pastoriza


Monday, June 27, 2016

Letters in Poems: Letter to My Wife


O mar máis fermoso: 
aínda non se cruzou.
O neno máis fermoso:
aínda non medrou.
Os nosos días máis fermosos:
aínda non os vimos.
E as palabras máis fermosas
que che quería dicir:
aínda non chas dixen

Nazim Hikmet




Nazim Hikmet (1902-1963), foi un poeta e dramaturgo turco nacido en Salónica, que estudou socioloxía e ciencias económicas en Moscú onde quedou impresionado pola Revolución Bolxevique e ingresou no TKP, o Partido Comunista de Turquía. Voltou a Estambul en 1924, onde case o arrestan pola súa labor nun diario do TKP, de feito xulgáronno e tivo que exiliarse á Unión Soviética. De novo regresa a Turquía en 1928 onde en anos sucesivos acaba no cárcere por acusacións varias (asociación ilegal, sedición,...) e continuará escribindo poemas, artigos, relatos e ensaios, entre eles dúas das súas obras máis importantes,  os poemas narrativos de A epopea do xeque Bedreddin (Şeyh Bedrettin Destanı, 1936), nos que glosa a  figura dun líder relixioso revolucionario do século XIV; e Cartas a Taranta Babd (Taranta Babu'ya Mektuplar, 1935), sobre a invasión de Etiopía polas tropas de Benito Mussolini.

Hikmet adoitaba dicir: "Son poeta, vou asubiando polas rúas e debuxando nas paredes os meus poemas en forma de raios..."

Cheguei a Nazim Hikmet por unha entrada no blog As crebas, de Miro Villar, onde aparecía un texto do poeta maltés Stephen Cachia dedicado a Hikmet, Neruda e Lorca. E despois pensando de onde me soaba o nome, recordei un relatiño que lera en Los hijos de los días (2012) de Eduardo Galeano:

Enero 6
Tierra que espera

En el año 2009, Turquía devolvió la nacionalidad a Nazim Hikmet y reconoció, por fin, que era turco su poeta más amado y más odiado.

Él no pudo enterarse de esta buena noticia: había muerto hacía medio siglo en el exilio, donde había pasado la mayor parte de su vida.

Su tierra lo esperaba, pero sus libros estaban prohibidos, y él también. El desterrado quería volver:

Todavía me quedan cosas por hacer.
Me reuní con las estrellas, pero no pude contarlas.
Saqué agua del pozo, pero no pude ofrecerla.

Nunca volvió.

E aquí vos queda un poema que é unha "Carta á súa muller" na versión orixinal e tamén no meu intento ao galego desde a versión inglesa de Randy Blasing e Mutu Konuk.



11-11-1933
Bursa Hapisanesi

Bir tanem!
Son mektubunda:
"Başım sızlıyor
yüreğim sersem!"
diyorsun.
"Seni asarlarsa
seni kaybedersem;"
diyorsun;
"yaşıyamam!"
Yaşarsın karıcığım,
kara bir duman gibi dağılır hatıram rüzgarda; yaşarsın kalbimin
kızıl saçlı bacısı
en fazla bir yıl sürer
yirminci asırlılarda
ölüm acısı.

Ölüm
bir ipte sallanan bir ölü.
Bu ölüme bir türlü
razı olmuyor gönlüm.
Fakat
emin ol ki sevgilim;
zavallı bir çingenenin
kıllı, siyah bir örümceğe benzeyen eli
gecirecekse eğer
ipi boğazıma,
mavi gözlerimde korkuyu görmek için
boşuna bakacaklar
Nazıma!


Ben,
alaca karanlığında son sabahımın
dostlarımı ve seni göreceğim,
ve yalnız
yarı kalmış bir şarkının acısını
toprağa götüreceğim...

Karım benim!
İyi yürekli
altın renkli,
gözleri baldan tatlı arım benim:
ne diye yazdım sana
istendiğini idamımın,
daha dava ilk adımında
ve bir şalgam gibi koparmıyorlar
kellesini adamın.

Haydi bunlara boş ver.
Bunlar uzak bir ihtimal.
Paran varsa eğer
bana fanila bir don al,
tuttu bacağımın siyatik ağrısı,
Ve unutma ki
daima iyi şeyler düşünmeli
bir mahbusun karısı.


11-11-1933 
Cárcere Bursa 


O meu único amor!
A túa última carta di:
"A miña cabeza latexa,
o meu corazón está  atónito!"
Dis:
"Se te colgan,
se te perdo,
morro!"

Vivirás, querida,
o meu recordo esvaecerase como fume negro no vento.
Por suposto que vivirás,  dama roiba do meu corazón:
no século vinte
o loito dura
como moito un ano.

A morte -
un corpo  abalando nunha corda.
O meu corazón
non pode aceptar tal morte.
Pero 
podes estar segura
que se  a man peluda e 
arañenta dalgún xitano
me pon o lazo 
arredor do pescozo,
mirarán en  van polo medo
nos ollos azuis
de Nazim!
No  albor da miña última mañá

eu
vereite a ti e os meus amigos,
e marcharei
á tumba
sen arrepentirme de nada máis cá dunha canción sen rematar...

Miña dona!
De ollos máis doces có mel das abellas,
dourados, 
de bo corazón.
Por que che escribín
que me querían aforcar?
O xuízo apenas comezou,
e non se arrinca a cabeza dun home
coma un nabo.

Mira, esquece todo isto.
Se tes algúns cartos,
mércame roupa interior de franela,
a ciática estame dando a vara outra vez.
E non esquezas:
a muller dun prisioneiro
sempre ten que ter bos pensamentos.

Monday, June 6, 2016

Letters in Books: Hermann Hesse y Thomas Mann. Correspondencia

Como vos dicía nunha anterior anotación, José Carlos, o bibliotecario de Pobra seleccionoume un feixe de libros de cartas entre os cales estaba  Hermann Hesse y Thomas Mann. Correspondencia (1992), traducido do alemán ao español por Juan José del Solar Bardelli.

Non rematei aínda o libro, pero como hoxe é o aniversario do nacemento de Thomas Mann (naceu o 6 de xuño de 1875), pareceume axeitado non esperar a acabar para escribir unhas liñas coas miñas impresións, e máis cando se trata da súa correspondencia con outro premio Nobel, Hermann Hesse.  O libro mostra na introdución que cando enfrentamos un/ha autor/a sentimos instintivamente curiosidade por saber da súa parella, amantes, amigos/as e inimigos/as, porque, quizais sen darnos conta, intuímos que todos eles nos axudarán de xeito decisivo a completar o cadro da súa personalidade, que a obra e o carácter dese/a autor/a só suxiren.

E así pasa con Hesse e Mann, estes homes non podían ter personalidades máis diferentes, de feito nunha carta que o último lle enviou a Mann para o seu 75º cumpreanos, recordando o seu primeiro encontro, dille "Para decir la verdad, no nos parecíamos mucho; esto ya se veía en la ropa y zapatos." Alén do obvio, non podían ser máis opostos: Mann, fillo dun comerciante da alta burguesía, mundano, elegante, virtuoso, extrovertido e atento ás apariencias. Hesse, crítico coa sociedade civilizada, mesurado, pouco propenso ás aparicións en público e introvertido.  Porén, as súas vidas e obras tiveron paralelismos e rasgos comúns: a rebelión contra o contexto burgués, o abandono da escola, e unhas nais que lle engadiron un toque exótico ás súas infancias alemanas (Brasil no caso de Mann e India no de Hesse).

As cartas que estes antípodas literarios intercambiaron no decurso de cincuenta anos transparentan o respecto mutuo que se profesaban e que pouco a pouco se transformou nunha amizade profunda e intercambio intelectual a partir do ano 1933, cando a familia Mann se exiliou. Ademais, neste caso cabe destacar outro aspecto que se recalca na introdución, que é a importancia dos epistolarios na cultura alemana, pois nos países nórdicos de Europa a relación epistolar "es de una intensidad y vivacidad difícilmente imaginable en nuestras latitudes, donde prima la relación personal y el rumor que va de boca en boca. Nuestra cultura, la del Mediterráneo árabe y europeo, ha circulado y se ha consolidado tradicionalmente por vía de la viva voz y el aire libre, en el ágora, en la calle, en los locales públicos; mientras que la nórdica se ha hecho por carta, en las publicaciones y a puerta cerrada". 
  
Amais disto, durante o período de entreguerras, de 1918-1945, existiu unha gran cantidade (e calidade) de corresponsais (Elliot, Hesse, Rilke, Joyce, Ortega y Gasset entre outros) que tiñan a conciencia de que as súas cartas eran máis que vehículos de relación privada: documentos, "probas" que algún día serían coñecidos polo público e mesmo editadas en vida polos seus autores/as. Probablemente por esta razón hai moi pouca cordialidade, efusividade ou confesións íntimas nestas cartas (nada coma as de Federico García Lorca, por exemplo) e moito menos unha frase mal escrita. 

Hesse publicou en 1951 un volume de Cartas, onde reuniu moitas das máis interesantes escritas a varias personalidades e lectores. Noutros casos, como o de Rilke, que xa comentamos aquí, as cartas chegan a ter a calidade de obras de expresa creación.

Déixovos dúas cousiñas: unha, a caligrafía de Thomas Mann, que neste artigo se etiqueta como indescifrable. Non diría tanto, é bonitiña, pero chégalle ben, si.

Fotografía tirada de http://image.slidesharecdn.com

E outra é a inscrición da entrada á casa de Hermann Hesse:

"Cando un chega a vello e xa cumpriu a súa misión,
ten dereito a enfrentarse apaciblemente
coa idea da morte.
Non precisa dos homes.
Coñéceos e sabe abondo deles.
O que necesita é paz.
Non está ben visitar a este home, falarlle,
facerlle sufrir con banalidades.
Cómpre pasar 
diante da porta da súa casa,
como se ninguén vivise nela".