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Friday, March 31, 2023

Hands in Poems: Irene Domínguez




A Guillermo Marco Remón

ME regalaste un pompero por mi cumpleaños.
Lo trajiste como si un tesoro te hubiera bendecido las manos.

Te dije que era mi juguete favorito
y te enseñé la forma de que durase mucho más,
capturando una en el aire para crear otra nueva.

Ese día hicimos muchas, juntos,
y pensamos que nos durarían para siempre
las pompas y la infancia.

En algún momento creceríamos y me enseñarías
con una precisión redondita o aérea
y comprendería que tú eras el chiquillo
que se entretiene en soltar por la pajita
toda una filosofía.

Nuestras pompas entonces eran inocentes,
brisa que apenas roza las flores al pasar,
besos de niños al aire. Ahora son caóticas
y tienen versos de poemas que nos gustan.

Verte, qué visión tan clara.

Vivir es seguirte viendo.

Cambiaríamos las pompas
por otros juegos menos niños,
pero nuestro amor seguiría toda esa filosofía.
Nos enseñaríamos la forma de que durase mucho más.

Tuesday, October 1, 2019

Words in Poems: Fernando Pessoa (V)



Severo narro. Quanto sinto, penso.
Palavras são ideias.
Múrmuro, o rio passa, e o que não passa,
Que é nosso, não do rio.
Assim quisesse o verso: meu e alheio
E por mim mesmo lido.

Monday, September 23, 2019

Hands in Poems: Fernando Pessoa (IV)



Não tenhas nada nas mãos
Nem uma memória na alma,

Que quando te puserem
Nas mãos o óbolo último,

Ao abrirem-te as mãos
Nada te cairá.

Que trono te querem dar
Que Átropos to não tire?

Que louros que não fanem
Nos arbítrios de Minos?

Que horas que te não tornem
Da estatura da sombra

Que serás quando fores
Na noite e ao fim da estrada.

Colhe as flores mas larga-as,
Das mãos mal as olhaste.

Senta-te ao sol. Abdica
E sê rei de ti próprio.

Saturday, August 31, 2019

Hands in Poems: Fernando Pessoa (III)



Mestre, são plácidas 
Todas as horas
Que nós perdemos.
Se non perdê-las,
Qual numa jarra,
Nós pomos flores.

Não há tristezas
Nem alegrias
Na nossa vida.
Assim saibamos,
Sábios incautos,
Não a viver, 
Mas decorrê-la,
Tranquilos, plácidos,
Tendo as crianças 
Por nossas mestras,
E os olhos cheios
De Natureza...

À beira-rio
À beira-estrrada,
Conforme calha,
Sempre no mesmo 
Leve descanso 
De estar vivendo.

O tempo passa,
Não nos diz nada.
Envelhecemos.
Saibamos, quase
Maliciosos,
Sentir-nos ir.

Não vale a pena
Fazer um gesto.
Não se resiste
Ao deus atroz
Que os próprios filhos
Devora sempre.
Colhamos flores.
Molhemos leves
As nossas mãos
Nos rios calmos,
Para aprendermos
Calma também.

Girassóis sempre
Fitando o Sol,
Da vida iremos
Tranquilos, tendo
Nem o remorso 
De ter vivido.

Thursday, February 14, 2019

Love letters: Que nos queda?


O PASADO: 

Aló por agosto do 53, Ferranti Mark estaba pechado nun cuarto da universidade de Manchester escribindo cartas de amor con maquinal frialdade. Todas seguían o mesmo patrón: "Ti es o meu (adxectivo) (nome). O meu / a miña (adxectivo) (nome) (adverbio) (verbo) o teu / a túa (adxectivo) (nome)". Todas ían asinadas coas mesmas iniciais "M.U.C", pero todas eran diferentes. Ferranti Mark era un ordenador, o  Manchester University Computer, e detrás del estaba Christopher Strachey, un programador pioneiro ao que se lle ocorreu coller setenta palabras do Thesaurus de Roget para que se combinasen de xeito explosivo en cen mil millóns de cartas diferentes. Calquera namorado/a ou sedutor/a podía coller o programa e experimentar cambras nos dedos despois de premer o botón unha e outra vez para atopar unha misiva do seu gusto.

David Link, artista e teórico, quedou fascinado con esta idea de reducir o amor a un proceso combinatorio con elementos recorrentes e pasou seis meses tentando resucitar o algoritmo de Strachey.  O resultado? Unha instalación artística, LoveLetters_1.0, que estreou en 2009 e que percorreu medio mundo.


O PRESENTE:

Todas as cartas de amor são 
Ridículas. 
Não seriam cartas de amor se não fossem 
Ridículas. 

Também escrevi em meu tempo cartas de amor, 
Como as outras, 
Ridículas. 

As cartas de amor, se há amor, 
Têm de ser 
Ridículas. 

Mas, afinal, 
Só as criaturas que nunca escreveram 
Cartas de amor 
É que são 
Ridículas. 

Quem me dera no tempo em que escrevia 
Sem dar por isso 
Cartas de amor 
Ridículas. 

A verdade é que hoje 
As minhas memórias 
Dessas cartas de amor 
É que são 
Ridículas. 

(Todas as palavras esdrúxulas, 
Como os sentimentos esdrúxulos, 
São naturalmente 
Ridículas.) 

Álvaro de Campos, en Poemas

O FUTURO:  

Cause the future is now/ Now I'm disappearing... O futuro xa nolo contaron: Theodore Twombly, home introvertido e solitario érguese cada día para escribir cartas para xente que non ten nin tempo nin habilidades. Namora de OS1, unha intelixencia artificial que acaba sendo a súa compañeira.

Para saber máis:
  • Artigo coa historia de Christopher Strachey
  • Entrada nesta bitácora sobre o filme Her

Tuesday, July 3, 2018

The Heart in Poems: Fernando Pessoa (II)



A tua voz fala amorosa...
Tão meiga fala que me esquece
Que é falsa a sua branda prosa.
Meu coração desentristece.


Sim, como a música sugere
O que na música não está,
Meu coração nada mais quer
Que a melodia que em ti há...


Amar-me? Quem o crera? Fala
Na mesma voz que nada diz
Se és uma música que embala.
Eu ouço, ignoro, e sou feliz.


Nem há felicidade falsa,
Enquanto dura é verdadeira.
Que importa o que a verdade exalça
Se sou feliz desta maneira?

Thursday, November 30, 2017

Letters in Poems: Fernando Pessoa



Todas as cartas de amor são 
Ridículas. 
Não seriam cartas de amor se não fossem 
Ridículas. 

Também escrevi em meu tempo cartas de amor, 
Como as outras, 
Ridículas. 

As cartas de amor, se há amor, 
Têm de ser 
Ridículas. 

Mas, afinal, 
Só as criaturas que nunca escreveram 
Cartas de amor 
É que são 
Ridículas. 

Quem me dera no tempo em que escrevia 
Sem dar por isso 
Cartas de amor 
Ridículas. 

A verdade é que hoje 
As minhas memórias 
Dessas cartas de amor 
É que são 
Ridículas. 

(Todas as palavras esdrúxulas, 
Como os sentimentos esdrúxulos, 
São naturalmente 
Ridículas.) 

Álvaro de Campos, en Poemas


Todas las cartas de amor son ridículas...*

Todas las cartas de amor son
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas. 

Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas. 

Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son
ridículas. 

Quién me diera el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas. 

La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos. 

(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).

*Versión en español de Miguel Ángel Flores

Sunday, April 9, 2017

Writing: Lêdo Ivo about Fernando Pessoa

Reproduzco a continuación el artículo en su integridad de Círculo de Poesía, un curioso texto de Lêdo Ivo sobre Fernando Pessoa. Dos inmortales de la lengua portuguesa enlazados en la crítica. El texto del poeta brasileño gira en torno a varias preguntas, entre ellas la siguiente: ¿Cuál aspecto de la obra de fernando Pessoa le parece determinante en la evolución y/o en el enriquecimiento de la poesía de este siglo?

Fuente: https://www.escritores.org/biografias/263-fernando-pessoa

Para conmemorar los cincuenta años del fallecimiento de Fernando Pessoa la revista portuguesa Colóquio/Letras [1] realizó tres preguntas relacionadas con la obra y la figura del importante poeta portugués. Las preguntas en cuestión eran las siguientes: ¿Cuál aspecto de la obra de fernando Pessoa le parece determinante en la evolución y/o en el enriquecimiento de la poesía de este siglo? De los poetas portugueses de entre 1950 y 1920, ¿cuál o cuáles, merece disfrutar, allende las fronteras, de un prestigio semejante al de Fernando Pessoa? y ¿alguna vez se sintió, o continúa sintiéndose, en cuanto a su obra, particularmente “deudor” de esta o aquella “enseñanza” de la obra de Fernando Pessoa? Trece de los más representativos poetas portugueses y brasileños dieron sus respectivas respuestas a esa prestigiosa publicación, entre los que se encontraba el poeta brasileño Lêdo Ivo, de cuyo texto presento una versión al español.
Mijail Lamas

Dada la gloria mundial de Fernando Pessoa, me parece que su presencia planetaria, en los ropajes prestados de las traducciones, corresponde a su identificación con el concepto que el hombre de este siglo hace de sí mismo. Su lectura, aún cuando sea imaginaria, atiende una necesidad.
Vivimos en un mundo y en una época en que somos al mismo tiempo seres partidos y divididos, y portadores de los yo sucesivos de las máscaras que tanto revelan, en vez de ocultar, como ocultan al revelar, en un juego vertiginoso. Al drama individual y colectivo de esa pulverización existencial y de esa interminable alteridad, Fernando Pessoa ofrece la lección de una obra que es simultáneamente una y múltiple bajo el signo de los sí-mismos y de los otros que se desdoblan y a los que están incumbidos de completar la tragicómica imperfección humana y estética. Fernando Pessoa es vario o varios; Álvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caeiro son uno.
Los lectores de Fernando Pessoa en las numerosas lenguas en las que él (o ellos) ha (han) sido traducido(s) leen en verdad otro Fernando Pessoa: un nuevo heterónimo lingüístico vuelto posible por idiomas que no son aquel en el que el poeta, siendo su lenguaje  natal intraducible, incrustó para siempre su genio –esto porque sólo en portugués, y únicamente en portugués, es que en realidad Fernando Pessoa existe y prospera en su asombrosa mismidad.
Este fenómeno –la traducción menos de un lenguaje que la propia poesía, con sus leyes y anti-leyes, convierte intraducible, un pensamiento o visión del mundo capaz de contagiar lectores extranjeros y suscitar la atención de la crítica internacional– me hace recordar a Franz Kafka, su verdadero hermano en la comunidad estética mundial.
Como Kafka, Fernando Pessoa es uno de los poetas y profetas de Occidente de este siglo, y tal vez aún de “Oriente al oriente del Oriente”. Su obra, colocada sobre los emblemas del mito y el deseo, de la ambigüedad y del absurdo, de la prohibición y de la revelación que continúa siendo un encubrimiento, refleja el universo en que vivimos y en el que necesitamos ser otro, o los otros, y despertar transformados en un insecto monstruoso o en un heterónimo, aún sabiendo que el portón del castillo, aunque abierto, jamás se abrirá para nosotros.
Dentro de este marco, ningún otro poeta portugués nacido entre 1850 y 1920 tendría condiciones para competir con Fernando Pessoa –ni Cesário Verde con su imaginismo y visualidad, ni Mario de Sá-Carneiro con su dilacerada ironía, ni Camilo Pessanha con su pujante subjetividad. Al lector extranjero, Fernando Pessoa dice,  en otra lengua, algo que apenas él, en la soledad póstuma que continúa en la soledad última, puede decir, y tal vez sea un silencio milagrosamente captado por las traducciones más diversas y hasta estropeadas.
En mi caso personal, no sé decir si su obra me marcó, si en mí es deuda o dádiva. Hay ciertos linajes secretos  que se pueden percibir desde fuera, por los otros que fueron la obsesión de Fernando Pessoa toda vez que él insistía en ser sí mismo para mejor ser otro.
Lêdo Ivo


Traducción de Mijail Lamas 

Friday, August 19, 2016

Words and Music of the Heart: Narci Rodríguez and Marcos Pin

Last Tuesday and following Mariló Vélez's recommendation, we went to one of the concerts scheduled in the programme "Feito a Man" in Santiago de Compostela, by Narci Rodríguez and Marcos Pin.

It was the first time I had heard about these talented musicians - however, the concert was fresh and delightful, presenting a romantic song cycle, beautiful, intelligent, combining intimistic pieces such as "Isn't It Romantic" with more playful songs such as "Get Your Kicks On Route 66", with the virtuosic music  and dazzling chord-punching of Marcos Pin, who provided the thrilling high-energy rhythm. 

Rodríguez's velvety voice was equally captivating while singing or reciting Fernando Pessoa's poem: 


O Mundo não se Fez para Pensarmos Nele

O meu olhar é nítido como um girassol. 
Tenho o costume de andar pelas estradas 
Olhando para a direita e para a esquerda, 
E de, vez em quando olhando para trás... 
E o que vejo a cada momento 
É aquilo que nunca antes eu tinha visto, 
E eu sei dar por isso muito bem... 

Sei ter o pasmo essencial 
Que tem uma criança se, ao nascer, 
Reparasse que nascera deveras... 
Sinto-me nascido a cada momento 
Para a eterna novidade do Mundo... 

Creio no mundo como num malmequer, 
Porque o vejo. Mas não penso nele 
Porque pensar é não compreender ... 

O Mundo não se fez para pensarmos nele 
(Pensar é estar doente dos olhos) 
Mas para olharmos para ele e estarmos de acordo... 

Eu não tenho filosofia: tenho sentidos... 
Se falo na Natureza não é porque saiba o que ela é, 
Mas porque a amo, e amo-a por isso, 
Porque quem ama nunca sabe o que ama 
Nem sabe por que ama, nem o que é amar ... 
Amar é a eterna inocência, 
E a única inocência não pensar... 

Alberto Caeiro, in "O Guardador de Rebanhos - Poema II"


The highlights: the poem above (of course);  "Prelude to a Kiss", the "blackest" song by Duke Ellington; and the improvised backup vocals by an American passerby who decided to join the show (see the last picture).










E as bossa novas de Narci Rodríguez vanse a Brasil con María.
Graciñas, Narci!


Thursday, May 26, 2016

From Hand to Heart: The Heart in Poems

Se adicamos a entrada número 100 desta bitácora ás mans, era predecible que a 200 ía ir para ao corazón. Historicamente, este órgano tense considerado o asento dos sentimentos. Sempre me pareceu fascinante que os exipcios o viran como a fonte da alma, a memoria, as emocións e a personalidade e, de feito, pesábase no xuízo despois da morte. Curiosamente, durante a momificación, gardábase o corazón e tirábase o cerebro.

Aristóteles tamén o dicía, o corazón era a fonte da intelixencia, o movemento e a sensación, comprían o cerebro e os pulmóns para o arrefriar; e aínda que outras fontes gregas, como Galeno (que pensaba que a razón se orixinaba do cerebro pero as paixóns do fígado!), estaban en desacordo con Aristóteles, o homiño influenciou moitísimo o pensamento europeo na Idade Media e só foi no Renacemento cando se deron conta que o corazón o que facía era bombear o sangue. Punto.

Entón, moitos autores se teñen centrado neste órgano como símbolo do pensamento, as emocións e a alma. E malia que xa sabemos a verdade científica, a metáfora segue persistindo e continúa a namorarnos. Xa vos contarei noutra entrada o que ten que dicir sobre isto o poeta
Xabier López Marqués.

Celebremos daquela esta entrada con cinco poemas escollidos sobre o corazón.
 

O coraçao è pequeno,
coitado, e trabalha tanto!
De dia a ter que chorar,
De noite a fazer o pranto

-          Descríbeme su corazón
-          Parece un lago helado
en el que se va borrando
el rostro del niño que un día fue.


Os trocos

Douche o meu corazón, esta cachimba
na que fumo as tristuras do meu tempo.
douche tamén as azas, este anceio
imposíbel de ser paxaro ou vento.
Regáloche os meus ollos, estas fiestras
do sótano de min, onde resido.
Espido estou, de meu xa nada resta.
Todo o que tiña é teu.
En troques, dame amor, unha surrisa
e déixame ir contigo
collidiños da man.


Never Give All the Heart 

NEVER give all the heart, for love
Will hardly seem worth thinking of
To passionate women if it seem
Certain, and they never dream
That it fades out from kiss to kiss;
For everything that's lovely is
But a brief, dreamy. Kind delight.
O never give the heart outright,
For they, for all smooth lips can say,
Have given their hearts up to the play.
And who could play it well enough
If deaf and dumb and blind with love?
He that made this knows all the cost,
For he gave all his heart and lost.



CAROLYN FORCHÉ

Because One Is Always Forgotten

In memoriam Jose Rudolfo Viera
1939-1981: El Salvador


When Viera was buried we knew it had come to an end,
his coffin rocking into the ground like a boat or a cradle.

I could take my heart, he said, and give it to a campesino
and he would cut it up and give it back:

You can’t eat heart in those four dark
chambers where a man can be kept years.

A boy soldier in the bone-hot sun works his knife
to peel the face from a dead man

and hang it from the branch of a tree
flowering with such faces.

The heart is the toughest part of the body.
Tenderness is in the hands.

Na leira da miña avoa, a terra namora ás raíces das pataqueiras e elas regálanlles o seu corazón con alegría

Graciñas, Miro Villar, por darme a coñecer a poesía de Carolyn Forché