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Tuesday, May 21, 2019

Letters in Poems: Wisława Szymborska (VIII)



ES UNA GRAN SUERTE

Es una gran suerte
no saber del todo
en qué mundo se vive.

Sería necesario
haber vivido mucho tiempo,
decididamente más 
de lo que existe el mundo.

Elevarse por encima del cuerpo,
que nada hace mejor 
que limitar
y crear dificultades.

Por el bien de la investigación,
para la claridad de la imagen
y de las conclusiones finales
elevarse por encima del tiempo,
en el que todo se precipita y gira.

Desde esta perspectiva
adiós para siempre
a detalles y episodios.

Contar los días de la semana,
podría parecer
un acto sin sentido,

echar una carta al buzón
un capricho juvenil.

El letrero "No pisar el césped"
Un letrero loco.

En Antología poética (2015)

Friday, April 12, 2019

Words in Poems: Wisława Szymborska (VII)


LAS TRES PALABRAS MÁS EXTRAÑAS

Cuando pronuncio la palabra Futuro, 
la primera sílaba viaja ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.

En Antología poética (2015)

Monday, March 11, 2019

Words in Poems: Wisława Szymborska (VI)




Todo:
palabra insolente y henchida de soberbia.
Debería escribirse entre comillas.
Finge que nada se la escapa,
que reúne, abraza, acoge y tiene.
Y sin embargo no es más 
que un jirón de la vorágine.

En Antología poética (2015)

Monday, February 4, 2019

Letters in Poems: Wisława Szymborska (V)

Agradecimiento

Debo mucho
a aquellos que no amo.

El alivio con el que acepto
que sean más cercanos a otro.

La alegría de que yo no sea
el lobo de sus orejitas.

La paz sea con ellos
y mi libertad con ellos,
y eso el amor ni puede darlo
ni tomarlo sabe.

No les espero
en un ir y venir de la ventana a la puerta.
Paciente casi como un reloj de sol
comprendo
lo que el amor no comprende;
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.

Desde el encuentro hasta la carta
no pasa una eternidad,
sino, simplemente, algunos días o semanas.

Los viajes con ellos siempre son un acierto,
conciertos escuchados,
catedrales visitadas,
paisajes nítidos.

Y cuando nos separan
siete montañas y ríos,
son montañas y ríos
muy familiares del mapa.

Es mérito suyo
que yo viva en tres dimensiones,
en un espacio no lírico y no retórico,
con un horizonte, por móvil, real.

Ellos mismos no saben
cúanto llevan en sus manos vacías.

"No les debo nada",
diría el amor
sobre esta cuestión abierta.

En Antología poética (2015)

Monday, January 14, 2019

The Heart in Poems: Wisława Szymborska (IV)

Si acaso

Podía haber ocurrido.
Tenía que haber ocurrido.
Ocurrió antes. Después.
Más cerca. Más lejos.
Ocurrió: no a ti.

Te salvaste por ser el primero.
Te salvaste por ser el último.
Porque estabas solo. Porque la gente.
Porque a la izquierda. Porque a la derecha.
Porque llovía. Porque había sombra.
Porque hacía sol.

Por fortuna allí había un bosque.
Por fortuna no había árboles.
Por fortuna una vía, un gancho, una viga, un freno,
un marco, una curva, un milímetro, un segundo.
Por fortuna una cuchilla flotaba en el agua.

Debido a, dado que, en cambio, a pesar de.
Qué hubiera ocurrido si la mano, el pie,
a un paso, por un pelo,
por casualidad.

¡Ah, así que tú aquí! ¿Directo de un instante todavía entreabierto?
¿La red tenía un solo punto, y tú, a través de ese punto?

No dejo de asombrarme, de quedarme sin palabra.
Escucha
lo rápido que me late tu corazón.

En Antología poética (2015)

Thursday, January 3, 2019

Letters in Books: Correo literario

Escritora prolífica (más de 15 poemarios además de una colección de piezas en prosa) y premio Nobel de literatura en 1996, la polaca Wislawa Szymborska (1923-2012) es una de mis poetas favoritas.

Una poeta irónica, que explora las verdades profundas que existen en las cosas ordinarias y cuyo universo poético destila ingenio, sabiduría y calidez. Una puede descansar y restaurar el corazón en sus versos antiplatónicos donde el tiempo es crucial. El pasado se hila con el presente, el presente con lo que va a venir, y la experiencia del momento se liga a la dimensión etérea de la eternidad. 


Correo literario (2018, traducción de Abel Murcia y Katarzyna Moloniewicz) es una recopilación de textos que, como indican los traductores "deja[n] entrever de forma más directa algunas de las ideas sobre la literatura que tenía la Nobel polaca" (p.9). El libro está dividido en 10 partes e incluye las respuestas de la poeta a corresponsales variados - escritores primerizos en su mayor parte.  

Humor, ironía y pura diversión.
"Le pedimos..., no, no, no le pedimos, le rogamos..., no, no, tampoco..., le imploramos que nos envíe textos escritos de manera legible. En lugar de eso, no dejamos de recibir - tal vez a imagen del querido señor Thomas Mann -manuscritos con una letra diminuta y compacta llenos de borrones (...) Para colmo de males, no podemos pagarle con la misma moneda, ya que los maestros del arte de la impresión no han inventado aún caracteres tipográficos ilegibles" (p.23) 
"¡Piedad! Los ojos no se compran ni con moneda extranjera" (p.24) 
"Si no tiene usted el valor de venir a vernos y hablar sobre los poemas que nos ha enviado, puede usted venir sin valor. Tenemos un gran corazón para los tímidos" (p.33) 
"Le espera a usted una vida fantástica, una vida de lector, y de lector de los mejores, de lector desinteresado; la vida de un amante de la literatura, un amante que será siempre el miembro más fuerte de la pareja, es decir, no el que tiene que conquistar, sino el que es conquistado. Leerá usted las cosas más diversas por el puro placer de leer" (p.35) 
"¿Entonces qué? ¿Nos desabrochamos las alas e intentamos escribir algo con los pies en la tierra?" (p.53) 
"Que los poemas resulten interesantes para otras personas dependerá de la personalidad del autor, de las dimensiones de su universo personal. En su caso de trata de unas dimensiones minúsculas" (pp.62-63) 
 "Palabras como patria, verdad, libertad, justicia tienen su precio. Corre en ellas auténtica sangre que no ha lugar imitar con tinta. Si alguien no es capaz de unir esas palabras con una reflexión particular, mejor dejarlas para más adelante" (p.87) 
"Cierto, son precisamente este tipo de historias las que suelen darse más a menudo en la vida real, pero si la literatura tuviera que pasar a depender de la estadística, acabaría muriendo de inanición al poco tiempo" (p.102) 
"Nuestros consejos son los siguientes: decir de forma concisa únicamente lo que se sabe y se considera importante, pero, sobre todo, hablar de memoria, con el corazón en la mano, y no con un papel" (p.145) 
"En la primera parte del poemario, una mala mujer le arranca al protagonista su corazón sangrante y lo arroja a la basura, donde lo devora una rata. En la parte final el protagonista confiesa a la mala mujer que está dispuesto a perdonarla y que su corazón sigue latiendo solo por ella. Disponer de un corazón de repuesto es algo muy poco habitual. Confiamos en que ese caso despierte el interés del mundo de la ciencia "(p.161) 
"Es fundamental cambiar de bolígrafo. El que usted usa comete muchas faltas. Seguro que es extranjero" (p.163) 
"Cualquier cosa en este mundo se desgasta con el uso, excepto las reglas gramaticales. Utilícelas sin miedo, hay suficientes para todos" (p.165)
Por último, esta pequeña recopilación de citas relacionadas con el talento:
"El talento... Algunos lo tienen, y otros no lo tendrán nunca. Y que conste que eso no significa que esos otros no tengan nada que hacer. Pueden llegar a ser excelentes bioquímicos o descubrir, por ejemplo, el polo norte" (p.18) 
"El talento literario no es un fenómeno de masas" (p.22) 
"Ninguna clase magistral, por mucha atención que uno ponga, puede ayudar a crear talento. En el mejor de los casos puede ayudar a ese talento, en caso de que ya exista, claro" (p.39) 
"... un escritor se forma en su interior, en el corazón y en la cabeza: gracias a una innata (lo subrayamos, innata) predisposición a abstraerse, a vivir de forma emocional las cosas más pequeñas, a asombrarse incluso ante aquello que a los demás les parece normal" (p.48)
"Porque el talento narrativo consiste en la capacidad de meterse en la piel de otro, en la habilidad de convertirse en la imaginación en alguien absolutamente distinto..." (p.133) 

Thursday, December 20, 2018

Words in Poems: Wisława Szymborska (III)

Elegía viajera

Todo es mío, nada en propiedad,
no es propiedad de la memoria,
y mío sólo mientras miro.

Apenas mencionadas, ya inseguras,
las diosas de sus palabras.

De la ciudad Samokow solo la lluvia
y nada más que lluvia.

París desde el Louvre hasta la uña
se cubre de cataratas.

Del bulevar Saint-Martin quedan las escaleras
que conducen a la aniquilación.

Nada más que puente y medio
en la Leningrado de los puentes.

Pobre Uppsala
con un trocito de su grandiosa catedral.

El infeliz bailarín de Sofía,
cuerpo sin rostro.

Por separado su rostro sin ojos,
por separado sus ojos sin pupilas,
aparte las pupilas de gato.

El águila caucasiano planea
sobre la reconstrucción del cañón,
el oro traicionero del sol
y las falsas piedras.

Todo es mío, nada en propiedad,
en propiedad de la memoria,
y mío mientras estoy mirando.

Incalculable, inabarcable,
individual hasta el último hilo,
grano de arena, gota del agua
-el paisaje.

No guardaré ni una pizca
en su plena visibilidad.

La bienvenida y la despedida
 en una sola mirada.

Para el exceso y la falta
un movimiento del cuello.

En Antología poética (2015)

Friday, November 2, 2018

Words in Poems: Wisława Szymborska (II)

Anuncios por palabras

CUALQUIERA que conozca el paradero
de la compasión (fantasía del alma),
-¡que avise! ¡que avise!
Que lo cante a voz en grito
y baile como si perdiera la razón,
jubiloso bajo el frágil sauce
eternamente a punto de romper en llanto.

ENSEÑO a callar
en todos los idiomas
según el método de contemplación
del cielo estrellado,
las quijadas del sinantropus,
el plancton,
el copo de nieve.

DEVUELVO el amor.
¡Ojo! ¡Ganga!
En la hierba de antaño,
cuando bañados por el sol hasta el cuello
yacéis, mientras baila el viento
(maestro del baile de vuestros cabellos).
Ofertas a "Sueño".

SE BUSCA persona
para llorar
por los ancianos que en los asilos
mueren. Sírvanse
presentarse sin referencias
ni instancias por escrito.
Los papeles serán destruidos
sin acuse de recibo.

POR LAS PROMESAS de mi esposo
- que os engañaba con los colores
del populoso mundo, con su jaleo,
con una copla desde la ventana, y un perro
detrás de la pared-
de que nunca estaríais solos
en penumbra, en silencio y sin aliento
-responder no puedo.
La Noche, viuda del Día.

En Antología poética (2015)

Saturday, March 10, 2018

Hands in Poems: Wisława Szymborska



Primer amor

Dicen 
que el primero es el más importante. 
Eso es muy romántico, 
pero no en mi caso. 

Algo entre nosotros hubo y no hubo, 
sucedió y tuvo su efecto. 

No me tiemblan las manos 
cuando encuentro pequeños recuerdos 
y un fajo de cartas atadas con una cuerda 
–si al menos fuera una cinta–. 

Nuestro único encuentro tras los años 
fue una conversación de dos sillas junto a una fría mesita. 

Otros amores 
hasta ahora respiran profundamente en mí. 
A éste le falta aliento para suspirar. 

Y sin embargo justo así, como es, 
puede algo que los otros no pueden todavía: 
no recordado, 
ni siquiera soñado, 
me acostumbra a la muerte.

Friday, September 22, 2017

Letters in Books: Notas sobre Venecia




Las librerías de los museos siempre merecen la pena, pues nos agasajan con algún descubrimiento inesperado. Uno de ellos lo encontré en el Museo Thyssen-Bornemisza, que tiene una selección muy interesante con motivo de la exposición sobre El Renacimiento en Venecia (hasta el 24 de septiembre).

Se trata del libro de Juan Lamillar Notas sobre Venecia (2017). Cuatro citas abren el volumen, de las que destaco dos, una de Théophile Gautier: "Venecia, inspiradora eterna de nuestros sosiegos"; y la otra de Rainer Maria Rilke: "Esta ciudad de ensueño que, en esencia, recuerda a una escena reflejada en un espejo".

A continuación, Lamillar presenta un scrapbook de evocaciones de viajeros y residentes en Venecia junto con sus propias anotaciones fugaces, impresiones sobre los símbolos, la atmósfera,  los inventos vénetos o los artistas. Pero más allá de la Venecia de la pintura de la música y de los libros, también nos lleva de visita a los cementerios, los barrios de putas, las iglesias y los museos. 

"Cuadros convertidos en nuevos cuadros según nuestro gusto personal. El cuadro escogido se divide y se multiplica. Lo que era un soneto o un poema extenso se convierte en una galería de estrofas sueltas, en una antología de versos aislados y certeros, memorables" (p.16)

Nos hace recomendaciones:

"... a Venecia hay que llegar en barco porque hacerlo en tren es como entrar en una casa por la escalera de servicio" (p.11), aunque si se llega en tren, como Lamillar en su primera visita de 1985, es también mágico, como dijo Juan Gil-Albert "Salir a pie llano de una estación de ferrocarril como tantas y encontrarse en una ciudad mecida en las aguas sorprende como una especie de irrealidad" (p.13)

"Propósito de no componer (dentro de lo posible) la figura del turista en Venecia. Para ello: no góndolas (...), no cafés en el Florian o en el Cuadro, no cristal de Murano (...), no máscaras (...), no vespertinos conciertos de Vivaldi en iglesias dieciochescas a cargo de inciertas orquestas de cámara que conjugan en sus nombres virtuosismo y venecialidad" (p.31)

Revisita los estereotipos de la ciudad:

Josep Pla en sus Cartas de Italia"Navegar en góndola es como pasar una pluma de perdiz joven sobre una cucharada de jarabe de toronja" (p.17)

"Y del canto de los gondoleros a su caligrafía, ya que para Régnier son "escribas de las aguas" que inscriben "con el extremo de los largos remos, en la superficie de los canales y sobre la página fluida de la laguna, las letras de un misterioso alfabeto" (p.63)

"Una ciudad cuadrícula, donde todas las medidas, todos los acentos y todas las rimas debían ser los justos y necesarios para crear el soneto perfecto" (p.42)

Enriquece el relato con cartas y postales:

"Cuenta Pedro Salinas en una carta a Katherine Whitmore que en 1939 conoció en México a un "tipo curioso" que decía que "en Venecia todas las calles están abnegadas" y que "no se puede circular más que en glándulas" (p.79)

Tres postales desde el Lido (pp.115, 116) de François Mauriac, Ferdinand Bac y del New York Times.

... y anécdotas:

"... según Cunqueiro, fueron los venecianos, en el siglo XVII, los que enseñaron a Europa cómo tomar café y establecieron cuatro condiciones para el brebaje: "Dulce como el amor, puro como un ángel, negro como el demonio y caliente como el infierno" (p.58)

"El fuego y el agua para poner fin, para echar sombras sobre la relación entre dos novelistas: Constance Fenimore Woolson y Henry James. Algunos biógrafos sostienen que la novelista estaba enamorada del novelista, y que ese amor, al parecer imposible por la discreta homosexualidad de James, propició el suicidio de Constance en Venecia, en 1894. Por indicación de la familia, Henry James acudió a la ciudad para hacerse cargo de las pertenencias: primero quemó las cartas que él le había enviado, y luego no tuvo mejor idea para deshacerse de sus vestidos que salir en góndola al Gran Canal y arrojarlos al agua. En vez de hundirse, los vestidos flotaron alrededor de la góndola, como si fueran fantasmas de colores que revivían historias del pasado, una emboscada textil para el americano impasible" (p.87)

Más allá de los confines de Venecia, evoca en nuestra mente paralelismos con Sevilla (la crestería de la Virgen de la Concepción), con El Prado (Retrato de muchacha de Tintoretto) o con la mezquita de Córdoba entre otros.

Y siempre dejando algo para que deseemos volver, porque como dijo Umberto Eco: "Venecia es inabarcable. Siempre queda algo para ver en el próximo viaje, porque una iglesia está en restauración, un cuadro está prestado, hay una huelga de museos, por mil razones. Cada viaje significa rectificaciones, ampliaciones, asombros, consagraciones y desacralizaciones" (p.139).

Nosotros nos hacemos eco de las palabras de  Luigi Goto, Il Ciego D'Adria que en 1570 hablaba de las volteretas del recuerdo y la memoria: "De este deseo de regresar a ella, que pesa sobre todos los que la abandonaron, tomó el nombre de Venetia, como si dijera a quienes la abandonaron, en un dulce ruego: Veni etiam, vuelve" (p.11). Escuchamos la petición embaucadora de la ciudad y buscamos la agenda para ver cuándo podemos volver a la Serenissima.

"Henri de Régnier: El recuerdo de Venecia deja en el espíritu como una ceniza de luz"  (p.24)

"Mary McCarthy: "Venecia es una postal fracasada de sí misma" (p.25)

"Viajamos más, pero (Dice Wislawa Szymborska) "en lugar de recuerdos volvemos con fotos" (p.137)


Os dejo un podcast de Radio Euskadi "La casa de la palabra" con la intervención de Juan Lamillar el 13 de mayo de 2017.